Roxanazepeda’s Blog











El divorcio, según el diccionario es la “disolución del vinculo matrimonial que deja a los cónyuges en la posibilidad de contraer otro matrimonio”, También puede ser definido como la “ruptura del vínculo conyugal, pronunciado por tribunales, a solicitud de uno de los esposos (divorcio por causa determinada) o de ambos (divorcio por mutuo consentimiento)”, o, en el peor de los casos, es la “sanción resultante de una acción encaminada a obtener la disolución del matrimonio”.

Aunque suene sencillo, estas definiciones, en realidad no son lo que parecen, pues la primera alude a que los divorciados pueden casarse de nuevo, pero eso no significa que sean bien aceptados por toda la gente, o que sea muy fácil volver a contraer nupcias, algunos jamás logran a encontrar a alguien que los quiera a pesar de su condición, sobre todo, si hay hijos de por medio; otros, debido a la amarga experiencia, deciden no volver a experimentar vivir con una pareja por temor a que vuelva a suceder lo mismo.

En la segunda, se habla más acerca del proceso legal, más no menciona todos los problemas que implica ello, ni mucho menos las causas y consecuencias que van a desencadenarse después de todo esto, sobre todo en cuanto a la salud física y mental de ambos, o el hecho de que aunque sea por mutuo consentimiento, siempre habrá uno de los dos, que en el fondo no esté muy de acuerdo que digamos.

Ni que decir del tercer significado, pues se le ve como una sanción, y vaya que para muchos sí lo es, pues después del divorcio les quitan parte de sus bienes o su salario, sobre todo para las cuestiones de pensiones alimenticias, las cuales muchas veces, suelen sobrepasar las capacidades del sueldo de un individuo común y corriente, hecho que muchas esposas aprovechan para exprimir aún más a sus ex esposos.

En la mayoría de los casos, se suele ver a las mujeres divorciadas como víctimas de los hombres, comentarios como: “pobre mujer, ahora tendrá que hacerse cargo de sus hijos y sacarlos adelante ella sola” y todo tipo de lamentaciones, suelen escucharse acerca de estas personas, pero ¿Alguien se ha puesto a ver la otra cara de la moneda? ¿Han pensado que los hombres también sufren mucho?, incluso, en algunas ocasiones pasan por más penurias que las mujeres, sobre todo cuando son presas de alguna arpía oportunista.

Se han hecho muchas películas y series que giran en torno a la problemática vida de las parejas, pero la mayoría están enfocadas a defender en su mayoría a las mujeres, a las que ponen como débiles por su condición, un ejemplo de ello es la famosa serie estadounidense “esposas desesperadas”, que narra las aventuras y desventuras de cinco mujeres con vidas distintas, algunas casadas, otras viudas, divorciadas, separadas, en unión libre, o hasta solas en busca del hombre de su vida, pero al final, todas con serios problemas en sus relaciones personales, familiares y sobre todo, de pareja.

En esta ocasión, les toca a los chicos ser los protagonistas de estas historias, todas verídicas, en las cuales narraré un pedacito de la vida de cinco hombres, que han experimentado la vivencia de un matrimonio que ha fracasado y culminado en un difícil divorcio, pero con una gran diferencia, que esta vez, las villanas son las mujeres, y las víctimas: ellos.

Algunos han logrado rehacer su vida, otros se han sumido en la ruina, unos cuantos están en proceso de salir adelante, y los hay quienes aún no pierden la esperanza de algún día encontrar la felicidad con otra persona; Pero todos con una característica en común: no cabe duda que algunos nacen con estrella y otros estrellados, y definitivamente a todos ellos la vida no siempre los ha tratado bien, si no todo lo contrario, pues hay casos que en verdad son desgarradores y llegan a ser hasta conmovedores.

Sé que también hay divorcios que han sido ocasionados por las impertinencias e imprudencias de algunos hombres, que con infidelidades, pereza para trabajar o maltratos hacia las mujeres, han dejado a muchas esposas destrozadas para siempre y con un gran daño psicológico, pero pocas veces nos detenemos a ver que también existen mujeres infieles, perezosas del hogar, o descuidadas con sus maridos, de hecho, a veces se invierten los papeles y son ellas las que los golpean a ellos, pero “de que las hay, las hay”, y no son pocas, sólo que no siempre vemos ese tipo de aspectos por que las personas las justifican por ser mujeres.

Sólo espero lograr por lo menos un pequeño cambio en la conciencia de muchos, y que esta otra forma de pensar y este mensaje se transmita para que pueda cambiar aunque sea la mente de algún alma cerrada que no haya visto las cosas de esta manera.

Tal vez muchos consideran “feministas” a quienes hablan o escriben en defensa de la mujer, yo simplemente trato de ser justa, y cuando la situación amerite defenderlas a ellas, saldré y lo haré a capa y espada, pero si la injusticia es contra los hombres, también meteré las manos al fuego por ellos, y lo haré con la misma pasión. A final de cuentas, aquí no importa el género, ni la edad, o la diferencia de clases, si no los hechos; desgraciadamente, como decía Heinrich Heine: “Todo delito que no se convierte en escándalo, no existe para la sociedad”.

Comentarios: rnayelli19@hotmail.com

O nayelligz@gmail.com



Hace dos meses, mientras buscaba a alguien que me asesorara con mi trabajo de tesis, encontré la dirección electrónica de un periodista de nota roja del “Universal” de nombre Rubelio Fernández Moreno; decidí escribirle y comunicarme con él para que me orientara un poco con mi investigación, pues a pesar de que no trato asuntos policíacos, sí analizo la ideología de dicho periódico.

A los pocos días recibí una amable respuesta de aquel hombre, que se ponía a mis órdenes y daba respuesta a la mayoría de mis dudas. Poco a poco, fueron pasando los días y fuimos entablando una amistad cibernética.

Dejé de saber de él por un par de semanas, pues a pesar de que le había escrito varias veces, no me respondía… “debe de estar muy ocupado con tantos delitos y escándalos que ocurren en el Distrito Federal…” pensaba yo. Pero ni siquiera me imaginaba todo lo que estaba pasando.

El martes 26 de septiembre, cuando salí de clases al medio día, me conecté a Internet para revisar mi correo, me alegré mucho al ver conectado a mi reciente amigo después de tanto tiempo de no verle. Lo saludé efusivamente preguntándole que cómo estaba, de pronto respondió: “Hola, no soy Rube, soy su esposa”, me pareció algo extraño que estuviera en su correo, sin embargo comencé a entablar conversación con ella y le conté lo mucho que me había ayudado su marido con sus consejos sobre periodismo; entonces fue cuando le pregunté que dónde andaba él, pues ya tenía días sin tener noticias suyas… “¿no te enteraste?” dijo la señora algo asombrada, “¿enterarme? ¿De qué?” le contesté yo, “Mi esposo falleció hace 15 días…” la respuesta me dejó helada y sin comprender absolutamente nada, no podía creerlo, “de seguro murió en el oficio… ser periodista de nota roja es muy peligroso, tal vez pereció en manos de algún peligroso criminal… o en alguna persecución” pensé yo… No sabía ni qué decirle a la pobre mujer para consolarla, y le pregunté que cómo había muerto, a lo que sólo me respondió “por una muela” lo cuál me dejó aún mas confundida de lo que ya estaba, y por el momento así me quedé, intrigada, pues la viuda se tenía que ir y ya no pude platicar con ella, sin embargo me quedó la inquietud y no pensaba quedarme con ella, ¿Cómo puede alguien morir por una muela?

El martes 3 de octubre al revisar mi bandeja de correo, recibí una carta enviada por uno de los mejores amigos de Rubelio, en la cual se explicaban las circunstancias de su muerte, ahí comprendí todo, y me llené de coraje al saber que mi amigo, como muchas otras personas, murió por una negligencia médica del seguro social mexicano.

Rubelio Fernández Moreno, a principios de agosto de 2006, se cambió de clínica del IMSS a una que le quedaba mas cerca de su casa, por lo que se pasó de la Unidad de Medicina Familiar #21 a la clínica hospital #94, para cuyo ingreso se le solicitó una revisión de RUTINA, que consistía en aplicar la vacunación y una revisión dental.

El 15 de agosto, le aplicaron las vacunas contra el sarampión rubéola, tétanos y difteria; el 21 del mismo mes a las 12am se realizó la revisión dental, y fue atendido por una Doctora joven, la cual le indicó que la tercer molar inferior derecha se encontraba picada y tapada con resina, por lo que debía ser extraída ya que podía contagiar al otro molar.

Viernes 1º de Septiembre de 2006 Se programó la extracción del molar en la clínica # 94 para las 9:20hrs y fue atendido por otra Doctora que fue descrita como una “señora ya grande” que responde al nombre de “Doctora Buendía”, la cual lo lastimó al inyectarlo tres veces para anestesiarlo hasta lograr la extracción de la muela; le expide una receta y le da una siguiente cita para el 22 de Septiembre a las 9:40hrs.

Desde que mi amigo salió del consultorio salió con inflamación del lado derecho de su cara, tuvo fiebre y se quejó de dolor toda la noche, lo cual consideró normal por la reciente herida.

Sábado 2 de Septiembre de 2006 Mientras tanto, la esposa de Rubelio, que estaba embarazada, presentó contracciones y fue trasladada al hospital del IMSS ubicado en Tlatelolco, en donde nació su hija, por lo que su esposo no pudo ir a recibir atención médica, solo fue a descansar a su casa a las 17hrs automedicándose contra la infección, tomando Flanax e inyectándose Bencetazil creyendo que se trataba de un problema en la garganta debido a que se había expuesto a la lluvia unos días antes. Continúo con dolor e inflamación y apareció un absceso en la muela.

Domingo 3 de Septiembre de 2006 En la mañana la inflamación había aumentado y por la tarde comenzaba a tener dificultad al hablar, a las 18:30hrs trasladó a su esposa e hija recién nacida, del hospital a su casa; su mujer le revisó la boca y no pudo ver nada debido a la inflamación, pero se percató que debajo de la lengua tenia un absceso amarillento por lo que él se lavo la boca con isodine bucofaríngeo y tomo mucha agua. Los problemas con el habla se habían intensificado y se encontraba con imposibilidad de deglutir, pasó la noche muy inquieto porque se ahogaba.

Lunes 4 de Septiembre de 2006 A las 8hrs dejó a su hijo Pavel de 8 años en la escuela, le indicó a su esposa Lucero, que iba a pasar a la clínica #94 para una cita, porque tenía dolor en el lado derecho por la muela que le habían sacado; al regresar a su domicilio a las 9.30 hrs., le dijo que le habían dado un pase para la clínica #29 para internarse en el área de urgencias, lo acompañó una vecina para internarlo, pero le notificaron que se requería de la presencia de un familiar por lo que se le llama a su madre: Rosa Martha Moreno Cabrera

Ingresó a Urgencias en la Clínica- Hospital del IMSS #29. A las 15:30hrs, entra a cirugía en la especialidad de Maxilo- facial, con la Doctora Segura, quien le practicó una operación de 50 minutos para drenar el absceso; la cirugía consistió en hacer dos orificios en los laterales de la cara tanto internos como externos para que empiece a drenar la infección, y por instrucciones médicas, debió ser enviado a piso, para continuar con fomentos calientes locales para desinflamar y enjuagues bucales con bicarbonato, pero como no había camas, permaneció en los pasillos de urgencias del día 4 hasta al 6 de septiembre a las 12hrs, es decir que después de la operación pasaron 45 horas y media para recibir su primera y única curación. La madre de Rubelio, estuvo insistiendo en solicitar durante este lapso de tiempo, los fomentos calientes y enjuagues bucales, pero la enfermera le dijo que en el área de urgencias no tenían la posibilidad de hacerlo, mientras que la infección y la inflamación iban en aumento y no cedieron en ningún momento.

Miércoles 6 de septiembre de 2006 A las 12 hrs., pasó de urgencias a piso, por fin amaneció sin temperatura. A las 14.30 hrs., nuevamente pasó al consultorio de cirugía Maxilo-facial, para curación con la Doctora Segura, misma, que después de curarlo, a las 15 hrs., le comenta a la madre de Rubelio que “extrajo exceso de pus”, y que no se drenaba suficientemente por los orificios por lo que evaluaba al paciente como GRAVE, y ordenó una tomografía para saber hasta donde llegaba la infección, luego de realizada esta curación se le hincha la cara en forma exagerada, pero ahora principalmente del lado izquierdo.

La madre insistió con los Doctores, enfermeras, y personal administrativo acerca de la urgencia de realizar la tomografía, y la respuesta de una de las enfermeras fue que por lo regular esos estudios se hacían por la mañana, pero que ya estaba solicitada.

Jueves 7 de septiembre de 2006 Por la mañana un equipo de médicos, que hacían sus visitas de rutina, en la Clínica, fueron cuestionados por la madre de Rubelio, pues ésta no sabía el porqué no cedía la infección y cada vez iba en aumento la hinchazón de la cara, a lo cual le contestaron que era normal por el manipuleo que se había hecho durante la curación; La madre también les informo a los médicos de guardia que aún no le hacían la tomografía, ordenada por la Dra. Segura y contestaron que no la podían hacer porque no tenían papel para imprimir los resultados de los estudios, ante lo cual la madre se ofreció a comprar los materiales, pero le respondieron que no, que ahí les llegaría y la única posibilidad era hacer la tomografía y evaluarla en la pantalla aunque no se imprimiera el resultado, pero que sólo podía realizarlo la Dra. Segura y que su turno era de 14.30 PM en adelante.

Tuvieron que pasar 22 horas más para que se tomara una tomografía la cual rebeló que la infección ya había llegado hasta la laringe. La Dra. Subió a piso, después de haber visto la tomografía, le dijo a la mamá de Rubelio que la infección ya era demasiado profunda y era URGENTE, trasladarlo al Hospital de la Raza, a especialidades, posteriormente a infectología; la madre debía exigir que se le atendiera en este hospital que es de tercer nivel y que por tanto se supone que cuenta con servicios más especializados. Después de realizada la tomografía pasaron 3 horas para ordenar el traslado.

23 horas después, desde que el paciente ingreso a la raza hasta que le realizaron la segunda cirugía. Como a las 15hrs, lo trasladaron en ambulancia y le realizaron nuevamente entrevistas tanto a mi amigo como a su madre y otra tomografía; de ahí los pasaron al área de infectología a las 18 hrs. Para subirlo luego al primer piso y hacerle una serie de estudios, fue entonces cuando informaron a los familiares la necesidad de una intervención quirúrgica URGENTE.

Viernes 8 de septiembre de 2006 En la madrugada los médicos de guardia le daban informacion a la madre de Rubelio acerca de los riesgos de la operación como por ejemplo que el paciente podía perder la voz o incluso morir, pero no le explicaban porque no lo operaban ya a pesar de la urgencia de hacerlo.

Ahí en piso de infectología, le dijeron a la madre que la responsable del caso era la Dra. Concepción Hernández y empezaron a dar informaciones contradictorias, acerca de quiénes lo iban a operar y a qué hora, por ejemplo, primero le dijeron a que estaba programado hasta las 15 hrs., y estarían presentes en la intervención quirúrgica, los cirujanos Dra. Guzmán, y los doctores Hernández, Álvarez y Mendoza.

Al explicarle a la madre en que consistiría la cirugía, primero le decían que lo intervendrían introduciendo un tubo por dentro de la boca para que por ahí pudiera respirar, después le dijeron que no había ese aparato y que por lo tanto se necesitaría hacer una TRAQUEOTOMIA, aunque esto implicaría más riesgos, porque hasta que abrieran la traquea y pudieran colocarle otro tipo de tubo para que pudiera respirar, entonces ya podrían poner la anestesia local y continuar abriendo el cuello para extraer totalmente la infección.

Cuando la mamá habló con la Dra. Concepción Hernández, le dijo que bajo su responsabilidad ordenaba que se interviniera quirúrgicamente en ese momento a su hijo cuando aun era de mañana, le informó que el responsable de la cirugía sería el Dr. Barrón (?) y estarían dos Doctoras muy jóvenes de Otorrinolaringología, las cuales se ignora si son practicantes, y que estarían interviniendo en la cirugía; estas dos últimas doctoras fueron las que salieron del quirófano a decirle a la mama que al estarle haciendo la Traqueotomía a su hijo, le vino vómito, se le fue el agua a los pulmones, y que “ahí ya no podían hacer nada” por lo que dentro de 2 o 3 minutos saldrían a avisar si lo habían podido salvar. Media hora después, como a las 13:30 hrs. la Dra. Concepción Hernández les informo a la madre y tía del paciente, que habían tratado de extraerle el agua de los pulmones, pero que no había respondido y había sufrido un paro cardio – respiratorio.

En resumen, se perdieron las primeras 72 horas entre la extracción del molar y la primera revisión. Y de ahí se perdieron 5 y media horas más para realizar la primera intervención quirúrgica, después de la cual se fueron 45 horas y media para realizarle su primera y única curación. Luego pasaron 48 horas sin atención medica para su segunda y ultima intervención quirúrgica en la cuál falleció.

Casi se despilfarraron 100 horas, entre cambios de turno, entrevistas y carencia de material adecuado para los estudios y cirugías, así como espacios requeridos para una convalecencia adecuada, en todo este tiempo Rubelio no recibió atención médica; solo una primera cirugía de 50 minutos, una curación de 40 minutos y una segunda operación de 60 minutos; en suma recibió atención medica solo por 2 y media horas, de las casi 100 que estuvo internado en los diferentes hospitales del IMSS.

La negligencia médica consistió principalmente en dejar pasar tanto tiempo sin atención a un paciente considerado grave, y no sólo eso, sino que también la propia Doctora responsable de la cirugía en la Raza, admite que así fue, y que incluso un paciente posterior a él, que llego con el mismo problema y atravesó por la misma cirugía, pudo salvarse por que llego con la mitad de tiempo transcurrido que con el que llegó Rube, tiempo en el cual la infección avanzo implacablemente, aunado a la ausencia de material quirúrgico que implico el tener que practicar una cirugía mayor – la traqueotomía – que hubiese sido innecesaria si se hubiera contado con el tubo indicado para la respiración durante la cirugía.

Viernes 8 de septiembre de 2006 La madre, después de avisar del fallecimiento de su hijo a otros familiares y amigos, se dirigió junto con la esposa de Rubelio al ministerio público #55 de Azcapotzalco, a levantar una denuncia de hechos, POR EL DELITO DE HOMICIDIO POR NEGLIGENCIA MEDICA del CENTRO MEDICO LA RAZA, donde falleció su hijo.

Es indignante ver cómo cada día mueren en el seguro social miles de personas debido a estas y otras negligencias, y aún así parece que nadie hace nada por evitar este tipo de situaciones, que si no denunciamos, es muy probable que sigan pasando e incluso agravándose. No puedo entender cómo el gobierno puede ofrecer una calidad tan baja de atención médica a la gente que necesita de servicios sanitarios.

Mi amigo, no podrá ver crecer a su hija recién nacida, tampoco volverá a cubrir persecuciones policíacas, esta es su última crónica. Este gran periodista no murió en manos de un delincuente, murió en las manos del seguro social… sé que el solo hecho de denunciar no le va a regresar la vida, pero si podrá evitar que mueran más personas por negligencia médica, nunca sabemos quién será la siguiente víctima, pero ten presente que podría tratarse de algún familiar, un vecino, un amigo, ¿O acaso tú serás el siguiente?…

Roxana Zepeda



{noviembre 9, 2008}   La política del corazón

Hoy es 1º de julio de 2006, comienza el segundo semestre del año, y sé que este mes se definirá el destino de muchas personas, incluyendo el mío.

Son las 9 de la noche, y a unas horas de las elecciones presidenciales, sigo pensando si la decisión que tomé ha sido la correcta. Sé que para cuando ustedes estén leyendo este artículo, todos sabremos quien será nuestro nuevo presidente de la República, sin embargo, yo seguiré aún sin saber quien será el gobernante de mi corazón.

Así es mis queridos lectores, entre el amor y la política me he dado cuenta que existen ciertas analogías muy interesantes. Verá usted:

Cuando a un hombre le gusta una mujer, su comportamiento cambia y se porta como un político en campaña: trata de dar su mejor cara ante los demás, hace propaganda, se aparece por todos lados proclamando siempre el mismo mensaje: “yo soy el mejor, elígeme a mi”, hacen muchas promesas, te dicen que te bajarán el sol, la luna y las estrellas, a veces hasta llegan a tratar de “comprarte” con regalos o derechos ¿Y no es exactamente lo mismo que hace un hombre enamorado para conquistar a una mujer?

Hasta hace unos meses, mi “Padrón Electoral” se encontraba vacío, ni siquiera había un posible candidato a inscribirse… De pronto, ocurrió lo impensable, comenzaron a llegar uno tras otro a registrar sus partidos. Hubo algunos que ni siquiera alcanzaron entrar, tal vez por no cubrir los requisitos, o por no tener un partido establecido, de todas formas, se les agradece el interés por anotarse en la lista. Hubo quienes a pesar de no haberse inscrito, hicieron su “luchita”, así como Jorge Castañeda, pero al final se dieron por vencidos al ver que de plano no tenían muchas esperanzas, y terminaron enojándose, mandando todo al diablo. También hubo algunos que como Victor González Torres, (el “Doctor Simi”), no se registraron pero siguen haciendo su campaña sin desistir en lograr un “cambio”, a pesar de tener todo en su contra. Los hay como Roberto Campa, que han hecho y prometido lo mismo que todos los demás solo con diferente orden, que reflejan cierta monotonía y pocas cosas novedosas, lo peor es que a pesar de que sí es un candidato oficial, todos sabemos que no ganará ni con los “Chochos” del Doctor Simi. Los que más me preocupan son los 4 que restan, pues justamente esos me están causando serios conflictos de indecisión; Felicito al candidato que se portó a la altura de Patricia Mercado: muy formal, muy correcto en su modo de ser y hablar, con propuestas interesantes y novedosas, con un futuro prometedor, tal vez el mejor a quedarse con el puesto, pero desgraciadamente, al igual que a Paty Mercado, le hizo falta algo: Los medios de Comunicación para hacer su campaña, más fuerza y apoyo para ganar. Pero tal vez pueda volver a la contienda en las próximas elecciones (si es que las hay y no declaro una monarquía absoluta de mis sentimientos una vez que haya elegido al ganador de esta contienda).

Un fuerte abrazo al candidato, que al igual que Roberto Madrazo cambio su estrategia de campaña para tratar de tener el triunfo, pero a pesar de eso, siempre estuvo consciente de ocupar la tercera posición en las encuestas y aún así, siguió luchando con más fuerza, intentando mostrar pruebas en contra de sus dos principales oponentes, desgraciadamente, tanto sus conductas como sus propuestas eran demasiado predecibles, y se sabía muy bien “a que se le tiraba” con él, a decir verdad el panorama no era totalmente atractivo.

Mis mejores deseos, para los dos candidatos restantes, que han movido cielo mar y tierra para ganar esta contienda, han demostrado fielmente que “en la guerra y en el amor todo se vale”, y a pesar de que en muchas ocasiones sus mensajes de campaña han sido “sucios” de alguna forma u otra, la competencia es muy reñida, y sé que uno de estos dos será el verdadero campeón. Es impresionante ver como el candidato que se portó como Felipe Calderón, logró en verdad infundirme miedo si votaba por su contrincante “No te conviene, te va a destruir, el no te garantiza seguridad, entraras en crisis, no le interesa tu bienestar, te vas a arrepentir, yo te daré lo que tu necesitas, no me ando escondiendo para hablar” sólo le faltó decir: “Tengo las manos limpias!!!”, así es, a pesar de no ser tan popular como su adversario, tuvo todos los medios y las oportunidades de hacerse publicidad hasta por los codos, al grado de agobiarme ante su insistencia. Es aquel que en apariencia se ve “Más decente” con un buen nivel cultural, digno representante de la clase burguesa, con sus lentes y un semblante tranquilo, con un buen puesto y una estabilidad financiera formidable, con un futuro prometedor pero también de carácter vulnerable y efusivo cuando esta molesto.

Aún sigo preguntándole a mi corazón ¿Cómo le hizo ese candidato que se portó como López Obrador para meterse en mis entrañas? Sí, aquel hombre que al parecer va ganando las encuestas de mi lista, aquel que llegó de pronto sin esperarlo y con su propaganda de una “vida de sueño” se fue metiendo, se fue metiendo entre ceja y ceja en cada uno de mis pensamientos, por todos lados lo veía, en cada letrero, en cada palabra, en la tele, en la radio, en los periódicos, en las cosas que hacía, en las que hablaba, hasta llegar a invadirme, para después utilizar una estrategia poco conocida pero al parecer muy efectiva, de esconderse, de hacerse el misterioso, de “no presentarse a los debates”, de mantenerse al margen, siempre defendiéndose de los ataques de los demás, y al final atacando también, con aquella imagen noble, siempre sonriente, incluso tierna, con ese espíritu popular, representando a los sectores bajos de la sociedad, tal vez “un hombre común y corriente”, que vive en “la ciudad de la esperanza”, que promete y promete, pero no sé si cumplirá todo lo que dice.

Aún no sé si los resultados de la votación coincidan con los resultados de mis propias elecciones, pues ignoro al ganador, pero conozco ambas tendencias. Como ya se los dije anteriormente, para cuando ustedes lean estas líneas, ya conocerán al gobernante de México, mientras tanto, mis elecciones se postergaran un par de semanas, hasta no “ver a los candidatos en persona” y “poner las cartas sobre la mesa”.

Mi destino, al igual que el de la nación, es incierto, me encuentro a tan sólo unos días de vivir una gran aventura, con un pie en el Distrito Federal, me espera “Un viaje sin destino” fijo, en el que todo puede pasar, en el que muchas cosas se decidirán en mi vida, mi carrera, y mi futuro personal. Pronto, prometo relatarles con detalle cada una de las cosas que viviré en aquellos 3 días que pasaré en la ciudad de México. Sólo le pido mi querido lector, me envié su bendición desde la distancia, y deséeme mucha suerte en esta difícil contienda, pues si de algo estoy segura es de que aquí “Va a arder Troya”, mientras tanto yo seguiré preguntando al cielo: ¿Quién será el candidato que gane mi corazón?… “No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio”. Groucho Marx (1890-1977) Actor estadounidense.

Roxana Zepeda.



{noviembre 9, 2008}   Trokosis: la inocencia perdida

Hace un par de días, mientras leía algunas noticias internacionales, me encontré con una que me llamó mucho la atención debido al titulo tan extraño que ésta tenia: La trokosis. Al comenzar a leerla, me fui adentrando en el tema, pero me pareció tan interesante, que no fue suficiente con leer aquella nota, así es que decidí investigar más a fondo para saber de que se trataba en realidad.

Pero se preguntarán ¿Qué demonios es la “Trokosis”? les aseguro que no es nada de lo cual uno se pueda enorgullecer, y mucho menos alegrar en estos tiempos.

La palabra trokosis significa “esposa de los dioses” en el lenguaje ewé, y es una forma de esclavitud que aún sobrevive en algunos países africanos como Ghana, Benín, Nigeria y Togo. Una característica de esta práctica denigrante, es que se realiza solo en mujeres, generalmente niñas y adolescentes, quienes llevan siempre una vida de esclavas e incluso llegan a ser explotadas sexualmente.

Las niñas son forzadas a sacrificar su infancia para pagar por los delitos de sus mayores y son condenadas a este tipo de explotación de por vida.

Hay dos categorías de niñas trokosis: las que pueden ser dejadas en libertad después de servir un número concreto de años (normalmente de tres a cinco) y las que se ofrecen de por vida. Hay familias que siguen pagando con sus niñas culpas que ya nadie recuerda de parientes que ni siquiera conocen, y como dice el dicho “Judas la hace y Juan la paga”.

La organización International Needs Ghana (ING) trata de hacer conciencia sobre la ilegalidad de esta práctica, sin embargo, cada año, cientos de niñas ghanesas son entregadas a sacerdotes locales como forma de pago de los crímenes y delitos cometidos por sus familiares. A partir de este momento el sacerdote se convierte en su dueño, amo y señor. Las niñas pierden su libertad mientras su familia descansa habiendo pagado sus culpas… Esta práctica se ha mantenido durante siglos en este y otros países de África occidental.

También, gracias a las demandas del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), esta organización ha conseguido crear centros de atención psicológica y escuelas para las niñas afectadas. Aunque la organización ha sido acusada en numerosas ocasiones de intentar destruir la cultura tradicional ghanesa, no cesa en su empeño de acabar con esta forma de esclavitud que viola la constitución de este país y los derechos humanos, pues aunque el gobierno de Accra ilegalizó a regañadientes esta costumbre, que data del siglo XVII, su erradicación aún está muy lejos de hacerse realidad.


¿En que consiste esta práctica? Con 12 ó 13 años, las niñas trokosis son condenadas a una vida de sacrificio y humillación. El sacerdote hace con ellas lo que quiere, desde obligarlas al duro trabajo en el campo o doméstico, hasta abusar de ellas sexualmente. Los años que debe permanecer la niña en el santuario lo determina el crimen cometido por su familiar, pero aún así quedará el resto de su vida condicionada por este delito ya que el sacerdote puede requerirla en cualquier momento después de su liberación.

En muchas ocasiones, cuando la niña muere o su “dueño” se cansa de ella, la familia debe remplazarla. De este modo las familias llegan a renunciar a generaciones y generaciones de niñas. Cuando es el sacerdote el que muere, estas niñas pasan a manos de su sucesor. Las trokosis pierden su virginidad a edades muy tempranas, perdiendo también así su inocencia y no sólo eso, si no que les condicionará el resto de su vida, debido a que en muchos sectores de la sociedad africana se castiga el hecho de que una mujer haya perdido la virginidad sin estar casada.

Los rituales de iniciación establecen que la niña ha sido entregada en matrimonio a una deidad y a su representante en la tierra, el sacerdote. Las tareas que las trokosis llevan a cabo incluyen participar en la liturgia religiosa con sus cantos. Las niñas también son responsables de cargar el agua sagrada que se usa en el santuario. Otros deberes para con el sacerdote incluyen labores domésticas, como cocinar y lavar, al igual que la labranza de la tierra. Después de que empiezan a menstruar, la servidumbre de estas niñas también es sexual. Es común encontrar a muchas de ellas con más de 10 hijos.

A las niñas trokosis se les niega el acceso a la educación formal u otro tipo de preparación. Su comida y ropa deben ser proporcionadas por sus propias familias y en el caso de que mueran su familia debe reemplazarla por otra niña virgen.

Parece mentira escuchar que aún en esta época se lleven a cabo todo este tipo de prácticas, no sólo con las mujeres si no en cualquier ser humano. África, es uno de los continentes más marginados, en los que aún siguen prevaleciendo costumbres de este tipo respecto a las mujeres, pues la censura y el maltrato están a la orden del día.

Y si su indignación o asombro aún no es suficiente, me gustaría presentar dos casos de mujeres trokosis que han dado sus testimonios, una de ellas, es Julie Dogbadzi, quien perdió su niñez porque su abuelo fue acusado de un robo. A los siete años, los padres de Julie la ofrendaron como “esposa de los dioses” a un sacerdote animista en la creencia de que esto repararía el honor y detendría una serie de infortunios familiares.

Julie Dogbadzi fue convertida así en una de las miles de esclavas de la trokosis, y durante los catorce años que duró su cautiverio en el monasterio, Julie trabajó duramente, sufrió hambre, tuvo vedado el acceso a la escuela y, a los 12 años, tuvo a su primer hijo, producto de una violación por parte del sacerdote del santuario, de 90 años, sí, leyó usted bien, DE 90 AÑOS.

Hoy, a los 27 años, aunque todavía es analfabeta, Julie se encuentra a la vanguardia de una campaña para erradicar la costumbre de la trokosis, un ritual cuyo origen se pierde en el tiempo pero que comenzó a ser cuestionado en Ghana hace apenas una década, cuando el periodista de nombre Vincent Azumah abrió un áspero debate nacional al denunciar esta forma de esclavitud a la que son sometidas muchas niñas de su país, así como de Benín y Togo. Se calcula que en los tres países siguen cautivas más de 20,000 niñas.

Otro ejemplo de las víctimas de esta terrible situación, es Dora Galley, que cuenta ahora con 22 años y permaneció siete años en un santuario. Explica que el sacerdote le obligó a trabajar en la granja del santuario desde la mañana hasta la noche sin recibir ningún tipo de pago ni alimento.

Tenía que talar árboles y extirparlos en fragmentos para quemarlos hasta convertirlos en carbón y venderlo para conseguir algo de dinero para mantenerse y cuidar de sí misma, “A veces mis padres me enviaban algo de comida, pero eso era para el sacerdote. Fui obligada a tener sexo con el sacerdote…” estas son las palabras de todas las voces de las trokosis, que claman por ser liberadas de ese horrible infierno, pues nunca recuperaran su inocencia perdida…

Roxana Zepeda.



La existencia de un teatro prehispánico ha sido muy discutida ya que no se tienen muchos datos sobre cómo pudieron haber sido las manifestaciones artísticas de los pueblos precolombinos, muchas de ellas eran rituales mágicos, y más que espectáculos o artes escénicas, eran formas de comunión que se celebraban durante las festividades religiosas. Las representaciones rituales precolombinas consistían básicamente en diálogos entre varios personajes, algunos de origen divino y otros de simples humanos mortales.

Hay un vestigio muy importante de los primeros textos de artes escénicas en Latinoamérica, fue encontrado en Yucatán, México, y se trata del único texto dramático maya, descubierto en 1850, llamado el Rabinal Achí, en el que se narra el combate de dos guerreros legendarios que se enfrentan a muerte en una batalla ceremonial. Su representación depende de elementos teatrales como el vestuario, música, danza y expresión corporal, sin ninguna influencia de origen europeo.

El resto de las tradiciones rituales sobreviven debido a la fusión de las culturas autóctonas con la europea y española, con lo que se muestra hasta hoy un aspecto singular que no corresponde ni al indígena ni al español. Tal es el caso de las celebraciones religiosas populares mexicanas de Semana Santa en Iztapalapa y en Taxco o la tradicional celebración del Día de Muertos.

Los esfuerzos de evangelización de los misioneros españoles se apoyaron en el teatro, que fue el instrumento básico para formar una mentalidad distinta a la cosmovisión indígena, así también como para informar de la concepción del mundo europeo. Las representaciones sacramentales se basaban en la música, los trajes, cantos y bailes que facilitaban la comunicación entre el espectáculo y el público que aún no dominaba el idioma español. De este tipo de teatro sobreviven las “pastorelas”, obras de carácter tragicómico que aún se practican en México antes de la Navidad, y representa las ‘tentaciones’ que son puestas por unos diablos cómicos, y que deben ser superadas por los pastores en el camino hacia el portal de Belén para adorar al niño Jesús.

El teatro latinoamericano a principios del siglo XIX, estuvo muy influido por el teatro español, pero en el siglo XX, con la llegada de la corriente del realismo y las vanguardias europeas, el teatro latinoamericano empezó a preocuparse de su realidad particular y a buscar sus propias técnicas de expresión.

¿Por qué hacer teatro? En aquel momento, Latinoamérica se encontraba agobiada por muchos problemas políticos y existía una gran necesidad de concientizar a la gente. De ahí surgieron varios teóricos y dramaturgos destacados, como el colombiano Enrique Buenaventura y su trabajo en el Teatro Experimental de Cali.

La preocupación de las artes escénicas, era la de hacer del teatro un instrumento de discusión de la realidad social sin dejar de lado el aspecto espectacular, artístico y estético del mismo.

El teatro es un reflejo de la época en que se presenta, ya que es el reflejo de una realidad social y de unas circunstancias determinadas, que van cambiando conforme se mueven las coyunturas del tiempo y el espacio; las artes escénicas, representan lo que ocurre en el entorno y las transformaciones profundas que experimenta la cultura y la civilización latinoamericana.

El teatro se ha ayudado de la palabra con la finalidad de dar a conocer los contornos del mundo; reúne en gran medida los valores, creencias e imágenes de una cultura que ha sido básica para el desarrollo de la sociedad, y es para la gente que se hace el teatro. El tipo mensaje que se quiere transmitir al público, siempre ha estado determinada por las preferencias del mismo.

El nuevo teatro que se posiciona en Latinoamérica a partir de la década de los sesenta, tenía como fin redefinir los términos de una realidad que se fundamentaba sólo en el poder referencial de la palabra, ampliando sus dimensiones significativas a otros códigos teatrales no verbales.

La necesidad de hacer teatro, surge de manera independiente a todos los acontecimientos de la realidad en la que se vive en América Latina, pues viene del impulso humano por comunicar y transmitir los sentimientos, pensamientos y emociones a otras personas para que puedan “vivir” de cierta manera, algo que es ajeno a ellos y que pueden experimentar a través de las artes escénicas.

Hoy en día, es necesario poner énfasis en el rescate de la práctica teatral, ya que con los avances tecnológicos, la televisión, el cine y los medios de comunicación, esta tradición se esta perdiendo en muchos partes de Latinoamérica. Se debe de promover la cultura de nuestro teatro y fomentar sobre todo a los jóvenes a participar en este tipo de actividades, ya que de nosotros depende que esta practica mágica y ancestral se pueda preservar para las generaciones futuras y por siempre.

Roxana Zepeda.



{noviembre 9, 2008}   Espacio. Crónicas de un sueño…

El día que partí a Culiacán, la semana pasada, muchos pensamientos se cruzaron por mi cabeza; mis sentimientos se mezclaban: la emoción, el miedo, la alegría y la incertidumbre de no saber lo que pasaría en aquella travesía.

Esperé impaciente en la central camionera, mientras caminaba de un lado a otro, hasta que por fin llegó la hora de abordar el autobús, me aguardaba una larga noche: 10 horas de camino y una gran aventura por delante.


Pensé que mucha gente iría al mismo lugar a donde yo me dirigía, pero grande fue mi sorpresa al ver que de los 8 pasajeros desconocidos que me acompañarían en el camino, era la única persona que bajaba en Culiacán, los demás se dirigían a distintos destinos… Hermosillo, Tijuana, Los Mochis y otros lugares que ya no recuerdo…


El nerviosismo y la ansiedad se apoderaban de mi cuerpo, mientras en mi mente retumbaba el estribillo de una canción de la Oreja de Van Gogh que siempre tarareo al salir de viaje: “La noche esta tan clara, no puedo perder nada… espero llegar… Un viaje sin destino, a las estrellas pido… les pido valor…” Mientras me acomodaba en el asiento, me pregunté tantas cosas…


¿Qué pasaría en esos 5 días? ¿A quienes conoceré? ¿Cómo será la gente de allá? ¿Cómo me voy a mover sola y en una ciudad que no conozco? No era la primera vez que viajaba sola, pero en otras ocasiones, siempre alguien me esperaba en la central, o al llegar, sabía que me acoplaría a algún grupo aunque fueran desconocidos en ese momento. Pero esta vez, era distinto…


Decidí olvidarme un poco de todas estas y otras interrogantes existenciales e intentar dormir un poco; el frío y el ruido de la TV impidieron que pudiera conciliar un buen sueño, aunado con la curiosidad de mi imaginación que seguía dándole vueltas a todo lo posible y lo imposible. Las horas pasaron y aquella noche hice un juramento: llegando allá, me olvidaría de todo lo que había dejado atrás, al menos por esa semana, viviría el presente sin importarme el pasado ni el futuro… y así fue, pues parece que al bajar del camión, enterré el recuerdo de mi ciudad, la escuela, me olvide de las tareas, del trabajo, de las clases, de los compañeros, de mis padres, de las viejas heridas y de todo aquello que abrumaba mi mente. De vez en cuando sólo recordaba a unos amigos allegados y me preguntaba ¿qué estarían haciendo? Aquellos días me dediqué a vivirlos al máximo, y a disfrutar cada segundo del día; es algo que en lo cotidiano llega a olvidarse, pero es muy importante recordarlo…


Después de arrastrar unos metros mi maleta, tuve una sensación que nunca olvidaré… por un momento me sentí sola… perdida… no sabía como iba a llegar al hotel, ¿Hacia dónde caminar? ¿Sin rumbo fijo? Daba igual ir para un lado o para otro, de todas formas no conocía nada ni a nadie de aquel lugar. Decidí hacer algo que no me atrevería hacer ni en Guadalajara, ni mucho menos en el Distrito Federal: tomar un taxi sola. Para mi fortuna, el chofer se portó muy amable y respetuoso. Después de 15 minutos, ¡por fin llegué al hotel!… ¿Hotel?… ¡Santo Dios! ¡Aquello no era un hotel!, más bien parecía la vecindad del chavo del 8. En ese momento, recordé como un “flashback” aquella vez que fuimos a las playas de Melaque a un concurso, cuando estaba en la secundaria. Llegamos a un hotel donde los ventiladores casi se caían, habia mosquitos por todos lados, el baño estaba tapado y asqueroso, la cocina sucia, no habia tele y nos tuvimos que cambiar a algo más decente en ese mismo momento. Algo similar experimentaba en aquel instante, sólo que no era tan extremoso como lo fue en aquella ocasión. Al entrar a la pequeña recepción, me dieron la llave de mi “cuartito”, que estaba ubicado subiendo unas escaleras oscuras y estrechas. Entré y decidí no desempacar más que lo indispensable para darme una ducha y cambiarme.


Al entrar al baño, me di cuenta de que no tenía cortina, por lo que se podrán imaginar el batidero de agua que dejé por todos lados. Me cambié y Salí a buscar un teléfono público para localizar a la única persona conocida que probablemente ya estaría llegando a su hotel: Un amigo que trabaja en Televisa y se llama Raúl, le prometí apoyarlo en el evento, y de no haber sido por el y su esposa, quien sabe en qué líos me hubiera metido. Me dijo que sobraba un lugar en el hotel donde estaban hospedados, que obviamente era mucho mejor que el mío, un compañero de ellos, tuvo una emergencia y no podría asistir, si lo quería tomar estaba disponible, pues de lo contrario, se iba a desperdiciar ese lugar; así es que no dude ni un minuto en tomar mis cosas y cambiarme de hotel. Nos quedamos de ver en un punto céntrico: la catedral, de ahí, nos iríamos a ver las instalaciones donde iba a ser ESPACIO.


Y se preguntarán ¿Por qué todo este viaje? ¿De que hablo? ¿Qué es ESPACIO? ¿Por qué tanto alboroto con eso?

Bueno, pues ESPACIO, es un evento que se realiza cada año en un lugar diferente de la República Mexicana, es un foro abierto a todos los jóvenes universitarios de todas las carreras, donde se hablan de diversos temas, es organizado principalmente por Televisa, y también por algunos patrocinadores que apoyan el evento. Como siempre mi pasión han sido los medios, desde hace ya varios años, tenía muchas ganas de ir a este foro, pero debido a que aun no era universitaria, y a otras circunstancias, no se había dado la oportunidad. Pero ahora estaba ahí… era el principio de un sueño, la plataforma para aprender y compartir experiencias.


Al llegar a la sede, que era la Universidad Autónoma de Sinaloa, Raúl me consiguió un gafette de Staff, por una semana sería como un miembro más de una empresa tan grande como lo es Televisa.


Para algunos, no tendrá mucha importancia, pero para las personas que vivimos de los medios de comunicación y que queremos transmitir un mensaje a las personas, estar ahí de esa manera, era todo un honor y un gran privilegio. Con aquella acreditación, podía transitar libremente por casi todos los rincones de las instalaciones, incluyendo las oficinas de producción, los camerinos y 3 alimentos diarios en el comedor para proveedores de los patrocinadores, anfitriones de Culiacán y empleados de Televisa (Camarógrafos, productores, técnicos, etc.)


Las cosas no podían haber sido mejores, todo estaba saliendo mucho mejor de lo que pensé. Comenzamos a caminar por toda la Universidad… lo que vi, fueron escenas maravillosas… pude observar, como daban los últimos detalles para que todo estuviera listo el lunes, fue el esfuerzo de cientos de personas. Una aglomeración de jóvenes sinaloenses se organizaban en grupos y filas, repartiéndose tareas y funciones que harían durante toda la semana: a algunos les tocaría estar en el área de registro, a otros como anfitriones, unos más dando informes o como parte del equipo de seguridad en las conferencias y a la entrada del evento.


Más adelante, había personas pintando paredes, o escaleras, otros armaban escenografías, o pegaban grandes carteles. Algunos se encontraban montando los stands, probando el sonido y limpiando cada centímetro de concreto. Sólo se veía gente ir y venir rápidamente, algunos con papeles en las manos, otros sólo caminaban de un lado a otro buscando a alguien para decirle algo, y mientras tanto, Raúl, Mara y yo, buscábamos un sitio donde poner una manta que traía mi amigo. Así se hizo de noche, caí rendida en la cama, al día siguiente, comenzaba mi odisea y tenía que descansar.


Desperté toda la noche, como lo hago cuando estoy ansiosa de que amanezca, por fin dieron las 6 de la mañana en el reloj, me metí a bañar y me arreglé rápidamente, tuve otro de esos golpes de suerte y en un hotel que quedaba a unas cuadras, estaban saliendo camiones que iban a la sede del evento, supuestamente, era solo para los que estaban hospedados ahí, que en su mayoría eran empleados de Televisa, pero gracias al gafette pude colarme y pasar casi desapercibida sin que nadie me dijera nada. Pronto hice amigos muy agradables y fui agarrando mas confianza con los demás.


Al llegar allá, había una larga fila de unos 7 mil estudiantes de todos los rincones de la república, que pretendían entrar a la inauguración; afortunadamente no tuve que hacer esa larga cola para estar adentro. Alrededor de las 9 y media, ingresé al auditorio principal, donde sería la bienvenida, aquel lugar ya estaba casi repleto, busque un lugar al centro donde sentarme, y después comenzó un pequeño espectáculo hecho por algunos actores y bailarines. Al dar las 10 de la mañana, el lugar se quedo en silencio y apagaron las luces por unos segundos, instantes después entro por la puerta derecha una banda que tocaba con todo el corazón la canción del Sinaloense, que fue como el eslogan oficial del evento y de ahí en adelante, cada conferencia y cada programa, lo abrían con el inicio de aquella melodía. La banda retumbaba y el público se estremecía en gritos de emoción y euforia, las luces recorrían todo el auditorio… aquella escena era estremecedora. Después de que terminó la canción, el señor Emilio Azcarraga Jean, nos dio una cordial bienvenida junto con el Gobernador del estado de Sinaloa.

Después de la bienvenida, dio inicio la primera mesa plenaria: “Políticas y políticos ¿Qué hay de nuevo?” donde expondrían sus puntos de vista, el Dr. Luis Carlos Ugalde, Consejero Presidente del Instituto Federal Electoral y el Lic. Carlos María Abascal Carranza, Secretario de Gobernación; como Moderador el Sr. Carlos Alazraki, Publicista. A lo largo del debate, se trataron temas de política nacional e internacional, así como la libertad de expresión en México y el escenario de las próximas elecciones del 2006. Durante la conferencia, tuve el gusto de conocer a un chico llamado Fernando, que trabaja en Televisa y en aquel momento estaba coordinando algunas actividades y el programa nocturno que grabarían en la tarde para que saliera después del noticiero del “Teacher” (Joaquín López Dóriga); luego de intercambiar algunos comentarios sobre política, Fernando me animó a hacer una pregunta al final de este primer evento, para después invitarme a un debate que se iba a hacer en la tarde donde tratarían estos, y otros temas de política que habría a lo largo del día, lo cual acepté con gusto.

Al salir de ahí, me dirigí a una segunda conferencia; para aquel momento ya me encontraba muy emocionada, pues en verdad que las temáticas eran muy interesantes, y como dirían por ahí “me dieron en mis meros moles”, así es que ahora entré a la segunda mesa prospectiva: Medios de comunicación y política, de 12:00 a 13:30, donde estarían como Ponentes el Dr. José Carreño de la Universidad Iberoamericana, el Sr. Carlos Alazraki de nueva cuenta, y como Moderadora, la Mtra. Gabriela Warkentin Directora del Departamento de Comunicación de la UIA, quién en veces parecía picarle las costillas al señor Alazraki al mismo tiempo que le metía cizaña a José Carreño, pues se armó un gran debate acerca de las famosas encuestas políticas que a diario vemos en los medios de comunicación, y su influencia en nuestras decisiones de voto. La conclusión mas simple y sencilla de toda esta controversia, la dio Carlos Alazraqui, quien nos hizo soltar una gran carcajada entre el público al decir en tono eufórico que: “¡Las encuestas valen Madre!… no puedes influenciar a las personas que tienen voto duro, ni tampoco a los que ya tienen decidido por quien votar, no vas a cambiar tu voto por lo que diga la tendencia, el sector al que están dirigidas estas encuestas, es hacia los indecisos…”

Cuando fueron las 5:30 de la tarde, me dirigí a buscar el lugar donde grabarían el programa al cual me invitaron, al llegar encontré a Fernando, quien me dirigió a una de las mesas con micrófonos que estaban abajo de las gradas del público, el cual, no era muy numeroso por las dimensiones del estudio de grabación. Comenzó a llegar la gente, y nos dieron instrucciones, de nuevo el nerviosismo del pánico escénico se apoderó un poco de mi cuerpo, y más aun al ver que entró Emilio Azcarraga Jean, con el gobernador de Sinaloa y otras personalidades importantes, tanto para las grandes empresas como para los medios de comunicación; todos se sentaron en algún lugar de las mesas, pues también darían su opinión acerca del tema del día: la política.

El programa transcurrió sin contratiempos, casi perfecto diría yo, lo complicado era decir las primeras palabras, después la fluidez era normal. Salimos de ahí alrededor de las 7 de la tarde… el primer día de ESPACIO había finalizado. Pero a mi aún me quedaba un poco de cuerda para dar, así es que fui a preguntar por mi viejo amigo Gabriel, un productor de San Ángel a quién estimo mucho, después de mucho buscar su paradero, por fin di con su oficina, que estaba ubicada atrás del escenario del foro principal, pero llegué demasiado tarde, pues ya no había nadie; al salir, me encontré a un grupo de muchachos, todos ellos técnicos de audio y postproducción de Televisa, quienes me comentaron que mi amigo, había estado ahí con ellos 20 minutos antes. Tuve una charla muy amena con aquellos chicos, quienes me invitaron para que al día siguiente los visitara y entrara al taller de la TV ruta tecnológica, donde me enseñarían a hacer de pies a cabeza un programa de televisión.

El martes era mi segundo día, en la mañana entré a la primera conferencia, esta vez, el tema era la salud: ¿De qué morirán los jóvenes de hoy?, en esta mesa, estuvieron como ponentes el Dr. Jorge Saavedra, Director General de CENSIDA, el Sr. Pedro Damián, Productor, el Dr. David Kershenobich Stalnikowitz Profesor Titular C de Tiempo Completo. Laboratorio de Hígado, Páncreas y Motilidad (HIPAM). Del Departamento de Medicina Experimental de la Facultad de Medicina de la UNAM. Y como Moderador la Dra. Diane Pérez, Conductora de televisión; aquí hablaron un poco acerca de todas las enfermedades “modernas” que ya nos están afectando y que si no las tratamos, pueden convertirse en una de las principales causas de muerte en los adultos del mañana.

Ya entrada la tarde, decidí ir a visitar a mis nuevos amigos al taller de televisión, los cuales, muy prendidos, pusieron a bailar a todo el grupo que entró a esa hora, después seleccionaron a algunos para hacer un pequeño “sketch” que luego otros estaríamos editando, y unos mas le pondrían los efectos musicales, aquel día aprendí el proceso de postproducción y supe cómo se hace televisión… y me di cuenta que… no es nada fácil, sin embargo es algo apasionante. Al salir de ahí, decidí probar suerte a ver si encontraba a mi amigo Gabriel, esta vez tuve la fortuna de verlo, después de un efusivo abrazo de sorpresa, pues no esperaba verme ahí, nos quedamos platicando, y me invitó para que al día siguiente fuera a la grabación de un programa de “Telehit”, pero no estaría como público, si no detrás de cámaras para aprender como graban un programa en vivo e incluso tal vez me dejarían manejar un poco alguna cámara. Al escuchar esto, mis ojos se iluminaron, y desde ese momento esperaba ansiosa que fuera miércoles… lo cual, no tardó mucho en llegar, y muy entusiasmada llegue al auditorio principal por la parte de atrás a buscar a Gabriel y Alejandra, otra amiga que trabaja con él, después de un rato, por fin comenzarían a grabar el programa de “Rene Franco”, en donde iba a estar como invitada Sheyla, quien nos deleitó con su hermosa voz y gran carisma.

Mientras en el escenario todo parecía paz y tranquilidad, detrás de cámaras el ambiente es muy tenso, todo debe estar perfecto y bien cuidado para que lo que sale en la televisión llegue bien a nuestros hogares, unos supervisaban la calidad de la imagen, otros las distintas escenas que se transmitían en cada uno de los ángulos de varias cámaras, unos mas se encargaban del sonido y los efectos musicales, todo tenía que salir en el preciso instante que era necesario, pero sin duda alguna, me di cuenta de que si algún día llego a trabajar en esto, ¡no seré tituladora!, estas personas, se encargan de poner todas las letras que vemos en la pantalla, desde los nombres de los invitados y conductores hasta los subtítulos o el reparto de algún programa. Aquél día, creo que la tituladora fue una de las personas que más sufrió la presión por parte del equipo de producción, pues desgraciadamente las máquinas no son perfectas, ni nosotros tampoco, y algo andaba mal en la computadora donde se estaban editando las letras, así es que pude ver como regañaban con insistencia a esta pobre mujer, que casi lloraba de la impotencia, pues en realidad ella estaba haciendo las cosas bien, pero la tecnología no estaba de su lado en aquel momento. Al final del programa, me despedí de mis amigos, agradecida por la invitación, de ahí, entre a una conferencia de Televisa Espectáculos, con Dioni González y Mara Patricia Castañeda, estuvo muy divertida, pues hicieron una dinámica de tomar gente del público para que fueran “reporteros” y se enfrentaran a situaciones conflictivas como por ejemplo: Hacerle una entrevista a Lupita Dalesio… Al salir de ese taller, que fue de los últimos de la tarde, me fui al hotel a descansar… lo mejor aún estaba por venir…

El jueves me levanté algo turbada de mis pensamientos, ya sólo faltaban dos días para que terminara Espacio y la entrevista de mi tesis seguía en lista de espera debido a que mi entrevistado probablemente no asistiría… así es que ya me había resignado a hacerla en otra ocasión; sin embargo, di un salto de sorpresa al llegar al modulo de información y ver el programa de aquel día, en donde estaban los horarios y ponentes de cada uno de los eventos… y ahí estaba él: Eduardo Salazar, corresponsal de noticieros Televisa, el enviado especial que vivió la guerra en Irak, la principal fuente de información de mi tema de tesis, y sobre todo: mi entrevista. Su conferencia, era, según el programa, a las 5 de la tarde, en el edificio de la torre académica, para ser exacta, en el multiforo Televisa; al medio día, mientras comía me encontré con un nuevo amigo que había hecho un día anterior, Luis, un camarógrafo de eventos especiales de Televisa Chapultepec, quien muy amable se ofreció a acompañarme a la conferencia de Lalo Salazar, a la vez que me enseñó otra entrada “secreta” hacia el multiforo, al entrar ahí, una corazonada me dijo que algo andaba mal… así es que decidí preguntar si ahí sería la ponencia de Lalo para cerciorarme de estar en el lugar correcto, y en efecto, mis presentimientos no me engañaron, el evento había cambiado al polo opuesto de la sede de ESPACIO, así que tuve que trasladarme lo más rápido que pude a buscar como loca el salón de la nueva ubicación, gracias a Dios, al preguntar alguien me dijo donde era exactamente, y aunque unos minutos tarde, pude entrar y sentarme en un buen lugar para grabar la conferencia, muy interesante por cierto, pues Eduardo Salazar, relató muchas de sus experiencias desde que se fue a Irak hasta que regresó de la guerra, incluso mostró un video muy dramático donde pueden observarse escenas de la guerra y del excelente trabajo que realizó como periodista.

Al terminar la conferencia, salió por atrás, por lo cual me vi en líos para encontrarlo, así es que salí corriendo hacia todas las direcciones a ver en donde lo veía ¡Tenía que hacerle la entrevista!, para mi buena suerte, unas chicas lo retuvieron para sacarse algunas fotos con el, eso me dio tiempo de correr a alcanzarlo y presentarme, a lo cual, él respondió encantado y se mostró de lo más amable y sencillo conmigo y con todas las personas que se acercaban a platicar con él, me estuvo hablando acerca de cómo llegó a ser periodista, y también sobre algunos problemas y anécdotas chuscas que tuvo cuando empezaba como corresponsal. Después de eso, hice la tan ansiada entrevista mientras caminábamos al auditorio central, donde estaría como invitado en un programa de “Telehit” con Horacio Villalobos y “El Burro”. Después de cenar, decidí salir un rato a divertirme, así es que me fui con los chicos de postproducción y algunas amigas al cine a ver “Soltero en casa”, una muy divertida película.

Llegó el día menos deseado… el viernes, era mi último día entero en Culiacán, y también ahí terminaría mi aventura en ESPACIO… más no mi sueño… eran mis últimas horas, y tenía que aprovecharlas al máximo. Llegué al comedor a desayunar, y tuve la grata sorpresa de encontrarme a algunos compañeros y nuevos amigos de Televisa, así es que almorzamos juntos mientras platicábamos de algunas cosas del evento.

Al salir del comedor y despedirnos, caminé hacia el modulo de información para pedir un programa del día y ver los eventos que habría, me dieron la hoja y comencé a leerla, de pronto, mis ojos se detuvieron y se hicieron enormes, mi boca se abrió y mi mente se colapsó por un momento, no era posible lo que estaba leyendo, lo leí, lo releí y lo volví a leer aún estupefacta y parada a medio camino, y dije “¡No puede ser!”, así es, en la hoja claramente decía: “5:00 p.m. Taller de Radio con Carlos Loret de Mola en la Torre Académica”. Aún no lo podía creer, ¡Tenía que ir a ese evento!, así es que durante todo el día, me la pasé ayudando con los libros a mi amigo Raúl, para terminar pronto y poder irme a la conferencia; de la emoción, hasta el hambre se me quito y no comí casi nada, por fin terminé y a las 4 de la tarde, una hora antes del evento, llegué a la Torre Académica para apartar un “buen lugar”, pero ¡Oh sorpresa! Muchos pensaron lo mismo que yo, y cuando llegué ya había por lo menos más de 100 personas haciendo fila para entrar… después una mujer algo antipática y sangrona, nos dijo a los que llegamos en ese momento que ya no iban a dejar pasar gente, que el cupo era de 80 personas máximo y que ni siquiera hiciéramos el intento de formarnos, después pareció cambiar de opinión y dijo que nos formáramos, que “tal vez” nos dejaba entrar 10 minutos a sacar fotos en grupos de 5 personas, y sólo a los que trajeran Gafete de prensa (el mío era de staff por lo cual al parecer no iba a entrar ni con chochos).

En ese momento, comencé a desesperarme y a darle vueltas en mi cabeza tratando de encontrar alguna manera de entrar, buscaba con la mirada por todos lados, a ver si veía a alguien conocido que me ayudara a pasar, pero nadie pasó en ese momento… como si fuera un milagro, tal parece que Dios se apiadó de mi y en eso, una mujer de Producción, llegó a decirnos: “la conferencia se va a cancelar de este lugar, la vamos a hacer en el multiforo que es mas grande, para que entren más, pero ahora si váyanse para allá a formarse”… ¡todo mundo corrió como estampida hacia el otro salón!, que quedaba a unos metros de distancia, y como yo era de las ultimas, pude correr más rápido hacia allá, algunos alcanzaron a entrar, pero después una muchacha se puso ahí en la entrada a detener a los que quisieron pasar, pero gracias a mi amigo Luis, recordé que había otra entrada “secreta” al mismo lugar, la cual no tenía ni una sola persona que la estuviera custodiando, así es que muy discreta, me fui corriendo hacia el otro lado y logré colarme sin ser descubierta, entonces pude agarrar un lugar en la quinta fila, al centro, mientras se acababa una conferencia que estaba antes. Carlos Loret de Mola, llegó un poco tarde, pero valió la pena la espera. Durante su ponencia, relató algunas experiencias de la guerra de Afganistán y también de cuando fue corresponsal en la tragedia del “Tsunami”, al terminar entre una gran ovación, el periodista salió literalmente “Huyendo” por la parte trasera, ¡y con justa razón!, si se baje por el escenario, no creo que hubiera salido vivo de ahí, pues había muchas muchachas (y también uno que otro muchacho) que se lo querían comer, sacarse fotos con él o pedirle algún autógrafo.

Salí de ahí un poco nostálgica, la noche ya comenzaba a caer, la gente salía y la Universidad poco a poco se estaba quedando cada vez más vacía… en algunos lugares, pude ver como desmontaban las escenografías… era el momento de comenzar con las despedidas, que creo, no son gratas para nadie… Fui primero con Gabriel y Alejandra, quienes se encontraban en el auditorio principal quitando tablas, equipo y pantallas, una de las cuales por poco y les cae encima; después pasé con mis amigos de postproducción, los cuales estaban aún mas atareados trabajando todos en equipo: unos bajaban las luces con una polea, otros desconectaban cables, algunos arrastraban carritos con material y tablas de madera, y unos mas desarmaban cosas… era triste… yo vi cuando lo estaba armando, ¡Que bonito se veía todo acomodado! Y ahora… poco a poco iban desmantelando cada parte del escenario… dejando todo como estaba antes… vacío… solo… Decidí salir de allí antes de que me dieran ganas de llorar… soy muy sentimental… Subí al autobús, que por última vez me llevaría a mi hotel, al llegar, me puse a hacer maletas, partía de regreso a Guadalajara a las 8 y media de la mañana, así es que preferí dejar todo listo. Me senté en la cama a ver la tele un rato, tal vez dormité un poco, y creo que di unos cuantos cabezazos, me moría de sueño… en eso, decidí salir un rato a distraerme y conocer un poco más de Culiacán; me fui con varios de mis amigos, caminamos para buscar algún sitio agradable donde pudiéramos platicar. Llegamos al centro, pasamos por la catedral, y atrás de esta, había muchos restaurantes, bares y cafés, así como una pequeña plaza donde se veía mucha gente; decidimos entrar a uno de esos cafés, nos sentamos y comenzamos a conversar… y como diría una vieja y conocida canción: “nos dieron las 9, las 10 y las 11… las 12, la 1, las 2 y las 3…” ¡Qué rápido pasa el tiempo!, sin pensarlo, ya pasaban de las tres de la mañana, y nos dimos cuenta porque nos dijeron que ya iban a cerrar el lugar… salimos de ahí, pero vimos que afuera había un espectáculo en la plaza, nos quedamos un rato… después, regresamos de nuevo a deambular por las calles, y de ahí nos sentamos en la banca de un parque, ¡Era el último día y había que disfrutar cada segundo!, caminamos, mientras nuestra plática seguía, hasta que llegamos a mi hotel… eran las 6 de la mañana… nunca me había quedado una noche entera sin dormir platicando con amigos… pero eso no me preocupaba, tendría muchas horas para dormir en el autobús.

Tomé un café con leche en la recepción, subí por mis maletas, compre algunas cosas para comer en el camino, y llamé a un taxi para que me llevara a la central… mi camión salió y afortunadamente en el camino me tocó una agradable compañía, un señor ya grande, muy amable, que en ratos (cuando estaba despierta) me hacía plática… yo aún llevaba puesto mi gafette de ESPACIO… es una experiencia que jamás en la vida olvidaré, y que espero repetir el próximo año, cada vez mejor…

Llegué a Guadalajara a las 10 de la noche… fueron 12 horas de camino, el 80% de las cuales, las pase durmiendo, ni siquiera vi una sola de las 5 películas que pusieron. Al bajarme, fue como haber despertado de uno de esos largos y dulces sueños, en los que te preguntas si lo que viviste fue real… y me dije a mi misma: “Bienvenida de nuevo a la Realidad”…

Espero que esta experiencia les haya gustado, sólo me resta decirles que nunca dejen de luchar por sus sueños, por difíciles que parezcan… en esta vida no hay nada imposible, no importa la edad, el sexo ni la condición social, sólo las ganas de superación y de ser mejores cada día. Nosotros somos los que ponemos el límite y decidimos hasta donde queremos llegar, si nos dejamos vencer por un obstáculo, o lo enfrentamos hasta las últimas consecuencias… recuerden lo que dice aquella frase que es una de mis citas favoritas: “comienza por hacer todo lo necesario, después haz lo que te sea posible… y pronto te encontrarás haciendo lo que parecía imposible…” Se los dejo de tarea, ¡hasta la próxima!

Roxana Zepeda.



Hace unos días, mientras escuchaba el nuevo disco de uno de mis grupos favoritos, “La oreja de Van Gogh”, me llamó mucho la atención una canción llamada “perdida”, mientras la escuchaba, podía identificarme mucho, tal vez como también lo hicieron cuando la escucharon muchas otras personas más, pero lo que más me impactó de la letra, fue una parte donde decía una realidad muy cierta: “¿Cuántos gramos pesa mi alegría…? ¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz?” la respuesta en la primera pregunta, se mide en gramos… la de la segunda desgraciadamente pesa demasiado como para ponerle un patrón de medida.

Aunque suene paradójico de pensar, el hombre pasa su vida buscando la felicidad, intentando ser feliz, soñando con ser amado y tener una vida casi perfecta, pero cuando tienen todo esto enfrente salen huyendo despavoridos paralizados por ese miedo inexplicable que se siente cuando se esta a punto de alcanzar lo que tanto se había soñado.

En fin, aquella canción me recordó a cierta amiga que me decía aterrorizada “¡Tengo miedo de enamorarme y que me hieran! ¿Qué hago? Tengo mucho miedo…” también se me vino a la mente aquella escena, de cuando iba en el tren con otra de mis amigas mientras ella me comentaba casi orgullosa de su hazaña “Pues yo nunca me he enamorado… ¡y espero no hacerlo!… aunque sería lindo…”, “entonces por que no quieres enamorarte”, le dije, “!Ay no! ¡Imaginate que miedo si no me corresponden!”. Frases como estas, desfilan por la vida de hombres y mujeres todos los días, y claro, no pude dejar de pensar en mis experiencias personales, pues pronto invadieron mi memora aquellas palabras dichas por una de las personas que mas quiero: “Te amo… pero tengo mucho miedo… porque nunca me había enamorado… y me voy a perder… y cometeré muchas locuras por ti… me asustas… me estoy clavando mucho… mucho…” estas tal vez han sido las palabras mas sinceras y emotivas que he escuchado de una persona, y a la vez que las oía podía ver la emoción con que se pronunciaban, el temblor de los labios, un verdadero miedo en los ojos… y aún sigo preguntándome ¿Cómo hago que se deshaga de esos absurdos miedos? ¿Dónde esta el verdadero origen del temor? Es curioso, pero generalmente los que son más asaltados por este tipo de miedos, son los hombres, aunque muchas veces no lo quieran aceptar, sobre todo cuando se trata de cuestiones amorosas; Tal vez la razón sea porque como decía el famoso dramaturgo y novelista irlandés Oscar Wilde “Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame”. ¡Vaya condiciones!

Creo que Voltaire, el escritor francés, no se equivocaba al decir que “Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una”, nunca perdemos la esperanza de encontrarla, sin saber que la felicidad esta en el interior de nosotros, y no allá afuera. No se trata de hacer felices a los demás, si no de compartir nuestra felicidad con todos los que nos rodean, y que a su vez, ellos nos transmitan la suya.

La felicidad, es algo tan complejo y difícil de entender por todas las paradójas que lleva implícita, se compone de momentos, no de periodos, es esporádica y así como viene se va, por algo dijo el escritor belga Maurice Maeterlinck, que “cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido”.

Y después de todo este soliloquio acerca de la felicidad, me despido de usted apreciable lector, tengo que irme, no vaya a ser que me deje, el autobús que me llevará a encontrar la felicidad que tanto he buscado y a la que por supuesto no le temo… y usted ¿Ya encontró la felicidad?

Roxana Zepeda.



El domingo pasado, mientras cambiaba de canales en la televisión, después de varios minutos de no encontrar nada, me topé con una película de comedia llamada “Como perder a un hombre en 10 días”, que hablaba acerca de una periodista que tenía que escribir un articulo acerca de los errores que cometen las mujeres en sus relaciones amorosas para que un hombre termine abandonándolas, por lo cual se ve en la necesidad de entablar una “falsa” relación con un chico para comprobar sus teorías sobre la conducta masculina.

Y ahora, irónicamente, aquí me encuentro frente al monitor, tratando de retratar la misma situación pero invertida: ¿Qué es lo que debe hacer un hombre para convertirse en la peor pesadilla de una mujer?

Es muy sencillo, si es usted un varón que disfruta del masoquismo, que le encanta ser infeliz al alejar a todas las mujeres que conquista (aunque niegue ante los demás el placer que en el fondo le produce esta práctica o al menos eso es lo que parece reflejar por su conducta) y aspira a convertirse en el mejor patán del mundo, sólo tiene que seguir los siguientes pasos para lograr perder a la mujer de su vida:

Lo primero que tiene que hacer, es acercarse a su “víctima”; conquístela, dígale las cosas más hermosas que ella tal vez nunca habría escuchado, engáñela, hágala creer que es la mejor chica con la que se ha encontrado, que es hermosa y perfecta; con esto tal vez logre atraer su interés.

El segundo paso es ganar su cariño y confianza, invítela a comer, a salir, déle la razón en todo lo que dice y muéstrese ante ella como un hombre bueno, seguro de si mismo, alegre, tierno y detallista, cuéntele cosas de su vida íntima y familiar, así conseguirá hacer que la susodicha se enamore de usted y pensará que no le guarda ningún secreto.

El tercer paso ya es mucho más sencillo, pues una vez que “el pez mordió el anzuelo”, solamente debe de reafirmar su conducta y darle a la mujer cierta seguridad: hágale creer que le gustaría tener una relación seria con ella y eche a volar su imaginación pintándole planes a futuro para los dos, recuerde, la seguridad personal es algo muy importante, así ella no dudará de sus palabras cuando hable de manera firme. Si logra besarla y ser correspondido, habrá usted ganado la primera batalla, ahora sólo será necesario mantenerse unos cuantos días en una actitud atenta y romántica, para hacerle pensar a esta pobre infeliz que usted la quiere, o incluso puede decirle que la ama para aumentar el dramatismo en la situación. En estos momentos, es probable que la chica esté en sus garras y puede usted divertirse un rato con ella.

Una vez en este punto, comienza la nueva tarea, tal vez usted ya se esté enamorando y sienta un absurdo e injustificado miedo a comprometerse, esto es muy peligroso, pues atenta contra su soltería y su seguridad personal, por lo que deberá darse a la fuga y deshacerse de su nueva compañera lo más pronto posible, es por eso que debe de cambiar poco a poco, más no sea demasiado lento, comience por dejar de responder algunos mensajes que ella le manda, muéstrese ocupado en el trabajo cuando le llame, e incluso enójese si lo interrumpe y ya no salga tanto con ella, es más deje de visitarla, así logrará crear en la mente de la pobre mujer, la idea de que hizo algo mal y sentirá cada vez más ganas de estar con usted al verse tan intrigada ante la inexplicabilidad de su conducta, por lo que ella tratará de hablarle para aclarar la situación tan extraña por la que está pasando.

Después, tome medidas más radicales: ignórela, huya de ella, no le llame, muéstrese más frío, no le escriba y no le conteste de ser posible ni un solo mensaje a pesar de que la muy ilusa intente persuadirlo con sus lágrimas, ni siquiera cuando sea por algo urgente o porque ella se sienta mal, simplemente muéstrese indiferente. Para este momento, su víctima debe de estar destrozada y muy herida por usted, tal vez con alguna esperanza de obtener reacciones de su parte, pero que equivocada está por que usted ni aunque le tirasen un tren encima va a cambiar su actitud, o al menos, no por ahora.

Por último, debe mostrarse muy temeroso, inseguro e incluso asustado ante la presencia de la mujer que antes disfrutaba tanto de su compañía; hágala sentirse incomoda cuando estén juntos, tárdese en llegar o cancele las citas cuando hayan quedado de verse, frustre sus planes y confúndala más con esa doble cara, hágale caso cuando quiera y cuando no, no, elimine toda posibilidad de diálogo o reconciliación. Si ella le pregunta que si aún la quiere, ponga en duda su postura, déjela en incertidumbre e insinúele de manera muy sutil que no quiere ningún tipo de relación y póngale los pretextos más absurdos para que dicho vínculo sea imposible.

Si usted siguió al pie de la letra estos consejos, ¡Felicidades!, tal vez haya perdido en menos de 10 días al amor de su vida, ¿No es genial?, logró su objetivo, Sí, ahora ha logrado herir el orgullo de una mujer en lo más profundo de su corazón, y si es verdad la teoría del karma que dice que usted pagará por las consecuencias de sus actos ya sea en esta, o en otra vida, no tiene idea del problema que se ha echado encima. Pero… usted así lo quiso, es más, ¡Se lo buscó y con plena alevosía y ventaja!

Así es que como toda acción tiene una reacción, su “ex amiguita con derechos” buscará a toda costa la manera de vengarse, y usted no sabe la reacción que vaya a tener cuando se de cuenta que fue vilmente engañada por sus artimañas, porque no conoce lo que es capaz de hacer una mujer cuando la hieren de esa manera y encima la humillan.

Nosotras no merecemos ser tratadas así, es por eso, que muy probablemente, a pesar de que estemos dolidas, en el momento en que se nos cruce por enfrente alguien que en verdad sepa valorarnos, nos vayamos de inmediato y sin mucho pensarlo con ese hombre sin importarnos lo que piense usted, es más ni siquiera lo tomaremos en cuenta con su opinión; así es, lo habrán cambiado por una persona “mucho mejor”, por alguien que no actúa de una manera tan absurda como lo hizo su ridículo sentido común.

Lo reemplazarán por un tipo que sí contesta los mensajes, que siempre esta con ella cuando más lo necesita, y sobre todo que le brinda un compromiso seguro y la trata como se merece. Para terminar de darle el golpe final a su orgullo, el tipo será generalmente más guapo que usted, con más dinero y un mejor trabajo, lo que le demostrará que ha perdido a una mujer sincera que en verdad lo amaba por lo que era, y no por lo que tenía, pues de haber sido así, jamás habría salido con usted y se hubiera ido directamente con este nuevo prospecto.

Entonces es cuando le pregunto, como diría la canción “Y todo para que, ¿para qué tanto amor?”, perdón por la expresión pero usted no es sólo un patán si no también un ¡IDIOTA! Y lo peor del caso es que apenas se acaba de dar cuenta, mire que enamorar a una chica, sentir algo por ella, y luego hacer todo lo que esté en sus manos para perderla y alejarse de ella por un estúpido temor que ni siquiera sabe definirlo, no es una actitud que pueda tener una persona coherente. En fin, “ya ni llorar es bueno”, y se que ahora se arrepiente, y quisiera regresar el tiempo y volver con su amada perdida, pero ya es demasiado tarde, pues en estos momentos, ella ya ni siquiera piensa en usted, ya no le importa, fue tanto el daño que le causó que ni siquiera quiere saber absolutamente nada que tenga que ver con su persona, ¿Y sabe que fue lo peor? Que el que salió “bailando” fue usted, y el que perdió más, ¡también!, por que ella, al final salió ganando.

Ahora, aquella dama que se convirtió en su víctima y verdugo a la vez, se encuentra felizmente disfrutando de la vida en los brazos de otro hombre, el cual supo aprovechar todo lo que usted desperdició. Quiso ser un gran cazador, y terminó por caer en su propia trampa, ¡que lástima!, Hasta nunca, querido compañero, fue un placer haberte hecho aprender, que con los sentimientos nunca se juega, la vida da muchas vueltas y esta vez, a ti te tocó perder.

Roxana Zepeda.



{noviembre 9, 2008}   Un día en las Fiestas de Octubre

Como cada año, las fiestas de Octubre son uno de los eventos más importantes de la ciudad de Guadalajara. En esta conocida feria, puede encontrarse de todo, desde puestos de recuerdos típicos de la ciudad, artesanías, talleres, comida tradicional hasta una gran variedad de juegos mecánicos en los que la diversión nunca termina.

Por la mañana, muchos estudiantes de todos los niveles, visitan las instalaciones del auditorio Benito Juárez, en donde se instala durante todo el mes este magno evento.

Pero lo mejor esta por venir en las tardes y noches de las fiestas de octubre, pues en medio del auditorio, se presentan artistas y cantantes famosos a presentar sus espectáculos, al mismo tiempo que en el palenque, dan conciertos los grandes famosos de la talla de Alejandro Fernández, Marco Antonio Solís, Ana Gabriel, Alicia Villarreal, Juan Gabriel y muchos otros.

Recuerdo que hace un par de años, me tocó asistir un día a las fiestas de Octubre, fue cuando estaba en la preparatoria; formaba parte de un grupo de teatro en el que hacíamos bailes y coreografías, pero como la maestra era hermana de uno de los organizadores de la feria, siempre conseguía un espacio musical para nosotros. Ya llevábamos varios meses ensayando los bailes de la obra de “Vaselina”, y aquel día nos presentaríamos ante un auditorio de miles de personas, pues abriríamos el concierto de Martín Rica. El nerviosismo invadía nuestros cuerpos, pero a la hora de salir al escenario dimos el alma en cada baile que interpretábamos.

Al salir del auditorio principal, decidimos dar una vuelta por todo aquel lugar, nos subimos a casi todos los juegos, pero el que más me gustó fue el “barco pirata”, donde gritamos y descargamos toda la adrenalina de la tensión por haber estado unos minutos antes en un escenario.

Las horas fueron pasando, y ya era muy tarde, salimos y todo estaba en penumbras, comenzamos a preocuparnos porque a esas horas ya no hay camión ni tampoco tren eléctrico, y ninguno de nosotros traía carro. Como el lugar esta muy alejado, no sabíamos como regresar a casa, afortunadamente, muy cerca de ahí había una estación de taxis, pues no nos animábamos a tomar uno de la calle ya que puede ser riesgoso.

Las estaciones de taxis, es uno de los lugares más seguros para abordar estas unidades, sobre todo cuando se realizan este tipo de eventos tan grandes en donde la inseguridad esta a la orden del día. Salimos de aquel lugar en medio de un embotellamiento, lo bueno de Guadalajara, es que aquí no tenemos taxímetro, y como éramos varios, pagamos el viaje entre todos, por lo que ni siquiera nos salió muy caro.

Así es un día en las fiestas de Octubre, un lugar mágico, maravilloso en donde puedes conocer un poco mas acerca de la cultura de donde vives, divertirte y pasar ratos muy agradables e inolvidables…



{noviembre 9, 2008}   “Las sin nombre”

En una de mis tantas vacaciones en el hermoso pueblo de San José de Gracia, Michoacán, hace ya algunos años, descubrí por un canal del cable, una serie de misterio que me gustó mucho y llegó a convertirse en una de mis favoritas; se llamaba “Los otros, sentidos ocultos” y trataba de un grupo de psíquicos que investigaban todo tipo de fenómenos paranormales. Cada capítulo, estaba lleno de suspenso y pistas intrigantes por descubrir, pero hubo uno muy interesante, el que más me llamó la atención, y tal vez el que menos entendí de toda la serie; aquel episodio se titulaba “Los sin nombre” y contaba la historia de unos espíritus que se aparecían en un barrio estadounidense; nadie sabía quienes eran, muchos ni siquiera se percataban de que estaban ahí, solo veían las cosas extrañas que pasaban sin aparente explicación, y algunos se espantaban huyendo de ellos, de esos fantasmas sin cuerpo ni identidad que sólo pretendían darse a notar, lo único que querían era que supieran que estaban ahí y les dieran su lugar, pero por más que intentaban llamar la atención, no lograban su cometido.

Solamente los psíquicos sabían de su existencia, y fue este grupo quien se encargó de comunicar a la gente que vivía en esa colonia, sobre la presencia de estos invisibles habitantes, que dejaron de llamarse “los sin nombre” para recuperar su identidad perdida y descansar en paz.

Y ustedes se preguntarán ¿A qué viene todo esto en una sección que siempre trata temas de mujeres? Pues fíjense que sí tiene que ver… ¡Y mucho!, porque en nuestra sociedad, en todo el país, hay un grupo de mujeres que viven como estos fantasmas, son: “las sin nombre”, así las llamé porque al ver su situación, recordé ese capítulo de mi serie favorita.

Para estas alturas, ustedes deben estar intrigadísimos cuestionándose ¿Quiénes son? ¿Dónde están? ¿Cómo son? Y otras tantas preguntas más… Pero ¡No se hagan! Todos las hemos visto, el problema es que “hacemos como que no las queremos ver” ¿Saben a quienes me refiero?: A las mujeres indígenas que viven en las grandes ciudades; Sí, a esas “indias” como muchos las llaman despectivamente, que andan por las calles pidiendo limosna o vendiendo papas de un canasto, con un niño amarrado en la espalda y otro infante descalzo de corta edad.

Estas indigentes, por lo general son madres solteras, sin familia, que no tienen un techo donde dormir y casi nada para comer. Viven errantes, solas, caminan sin rumbo fijo, o a veces se sientan en una esquina con una cara tan lamentable, a esperar que alguien se apiade de ellas y les de “lo que sea su voluntad”.

La gente camina rápidamente sin mirarlas siquiera, mientras una humilde indita estira su mano susurrando algunas palabras casi inteligibles, como el murmullo del viento, mientras sigue con la mirada a cada persona que pasa por ahí, pero pocas veces tienen suerte de ser “vistas”. Son invisibles, porque casi todos las ignoran, las desprecian y discriminan sin piedad. Muchos dicen: “¡Que se pongan a trabajar y no anden pidiendo limosna!” pero el problema no son las limosnas, ¿usted cree que esas indígenas son felices viviendo de esa manera? Por más ganas que tengan de trabajar, estas mujeres, en su mayoría jóvenes, yo me pregunto: ¿Quién las va a contratar? Si nadie las ayuda, son las olvidadas, no tienen estudios a veces ni siquiera de primaria, ni apoyo familiar, tampoco un currículum con experiencia laboral o recomendaciones anteriores, algunas para colmo no hablan muy bien el español, pues conservan su lengua autóctona. ¿Acaso ha visto usted que en algún lugar donde soliciten empleadas, por más sencillo y humilde que sea el trabajo, contraten a una mujer indígena, con la ropa desgarrada, sucia y dos niños menores de 4 años a los que tiene que cuidar y alimentar? Es poco probable, casi imposible diría yo.

Pero hay toda una gran paradoja en este asunto: Desde niños, y durante casi toda nuestra vida, pasamos algunos años estudiando historia de México, analizamos las culturas indígenas de nuestro país, admirando sus logros, su cultura, su ciencia y avances tecnológicos. Hasta nos jactamos con orgullo de nuestras raíces indígenas, maldiciendo a los europeos que vinieron a colonizarnos y a exterminar toda la vasta cultura indígena que algún día pobló nuestras tierras. Y si esto es cierto, si tanto admiramos a nuestros ancestros, ¿Por qué parece que negamos nuestras raíces discriminando a las pocas minorías de aquel legado milenario de los indios? ¿Por qué la sociedad los rechaza cerrándoles las puertas, dándoles la espalda e ignorándolos? ¿Acaso no es una forma de exterminio? Según el INEGI, tan solo de 1995 al 2000, emigraron a las principales ciudades de la república 201,171 Indígenas de distintas lenguas, de los cuales, 99,044 son hombres, y 102,127 mujeres.

Esta es nuestra realidad: Las “sin nombre” seguirán deambulando como espectros por las calles, ahogadas en un grito silencioso, clamando un poco de compasión y piedad…



{noviembre 9, 2008}   ¿Sólo amigos?

El día de hoy, recordé muchas cosas de mi pasado… sobre todo de cuando estaba en la preparatoria. Cuando cursaba el segundo o tercer semestre, me metí a un taller de teatro, donde hacíamos coreografías, obras y también algunos monólogos, esta era una tarea que se les dejaba aprenderse a los que iban mal en a materia, pero tal vez era de las cosas mas entretenidas, ver a alguien decir un monologo, algunos lo hacían bien, otros no tanto, pero al menos lo intentaban. Me acuerdo mucho de uno en especial, que lo dijo mi amiga y colega Sandra; hablaba acerca de las personas que se enamoran de un amigo y no son correspondidas; tal vez me llamo la atención la forma en que lo actuó, pero sobre todo, lo que mas me atrajo y una de las razones por las que lo recuerdo tan bien, era por lo inconcebible e incomprensible que era para mi esa temática en aquel entonces; a mis 16 años, nunca me había enamorado de alguien que fuera mi gran amigo, creo que sólo habían sido “amores a primera vista” o desde un principio se habían notado otros intereses hacia mi, nunca una amistad normal se había convertido en amor en aquellos tiempos. Pero ahora, vino a mi mente ese monólogo al vivir la experiencia en carne propia, y me he dado cuenta que es algo muy común por lo que hemos pasado tanto hombres como mujeres y también muy doloroso por cierto. Es por eso que me gustaría compartir parte de este soliloquio con ustedes para transmitirles parte de mis sentimientos. A este texto le he hecho algunas modificaciones para agregarle unas cosas, quitarle otras y tener una mejor adaptación; el famoso escrito comienza algo así:

Hasta ahora pensaba que la peor frase que te pueden decir es: “Tenemos que hablar…” porque al decir esto, significa que hay problemas, que si te lo dice tu novio, es porque esta a punto de terminar contigo o te confesará que te pone los cuernos; si lo dice tu madre o tu padre, de seguro te descubrieron algo que les ocultaste y te van a regañar, y si te lo dice un compañero, es probable que te haga alguna confesión escabrosa o peor aun quiera que hagas algo comprometedor a cambio de otra cosa!!!

Pero no, esta frase no es nada comparado con una más terrible aún… la peor frase que te pueden decir es: “yo también te quiero… pero solo como amiga”

Eso significa que para el tú eres la mas simpática del mundo, la que mejor lo escucha, con la que comparte tantas cosas y se la lleva súper en todo momento… pero que no va a salir contigo ni va a haber algo más entre ustedes ¡jamás!. En realidad, él va a salir con una chica que no lo ama y nada que ver con él!!!, que lo va a hacer sufrir y probablemente solo lo quiera para pasar el rato o peor tantito, por su dinero. Eso sí, cuando la otra le haga algo y lo deje chillando… te llamará a ti para pedirte consejo!!!. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: “Señorita Gutiérrez, es usted la persona idónea para el puesto, la que mejor curriculum vitae tiene, ¡la más preparada!… pero fíjese que no la vamos a contratar. Vamos a emplear a una incompetente. Eso sí, cuando la riegue, ¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?”.

Me pregunto, ¿qué he hecho mal? Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos hablado horas y horas por teléfono, nos hemos visto casi todos los días, fuera de clases, hasta a veces hemos comido juntos y me ha invitado a fiestas… hemos pasado horas tomando café… ¿A partir de qué café nos hicimos amigos?, ¿del quinto? ¿Del sexto? ¡Por Dios!, eso se avisa. ¡Uno menos, y ahora sería su novia! Es como si un amigo se rigiera por las mismas normas que un Tampón: Puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar, y hacer casi todo lo que quieras!!!… lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales…

Es que si lo piensas… si para un chico considerarte “su amiga” consiste en arruinar tu vida sentimental, ¿Qué hará con sus enemigos?, a mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos “besarnos en la boca como amigos”, andar tomados de la mano, o tener sexo. Yo creo que la amistad entre hombres y mujeres es muy difícil de lograr… Lo que ocurre es que cuando el te dice que te quiere sólo como amiga, para el significa eso y punto!!! No hay vuelta atrás!!!. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche están en la playa, solos, el se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y un meteorito amenaza la Tierra… ¡A lo mejor consigues algo con él! Por eso nunca pierdes la esperanza. ¿Qué anda con Otra?, pues ya romperá… cuando lo hace, tú atacas con la técnica de “consolador”: “No llores, ella no te merecía. Tú te mereces algo mejor, una chica que te comprenda, que sepa estar ahí cuando la necesitas… que sea alta, de cabello castaño oscuro y rizado, ojos cafés, que se llame… ¡como yo!”. Al menos, siendo amiga puedes meter cizaña para eliminar competencia, Cuando dice:

-Ay, que tonta es fulanita, ¿verdad?
–¿Fulanita? Es muy tonta, sí… un poco bizca.
-No es bizca, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
–Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Sutanito.
-No lo miraba a él, me miraba a mí.
–¿Ves como es bizca?
El colmo es que ellos consideran que tienen una relación “superespecial” con una amiga cuando pueden dormir con ella en la misma cama y que no pase nada. Pero bueno, ¿lo “superespecial” no sería que sí pasara algo?

Un día después de una fiesta, te quedas ayudándolo a recoger, como haces siempre, y cuando acabas, el dice:

-Uy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
-¿Y donde duermo?
-Pues en mi cama.

A ti te tiemblan las piernas: “¡Ésta es mi “gran noche”, se han alineado los planetas!”. Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado. Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. El se mete, se acomoda y te dice: “Hasta mañana”. ¡Y se duerme! “Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero este chico no reza ni nada?”. ¡Estas acostada con el hombre que te gusta! Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres la más caliente del mundo. ¡Y que larga se te hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de preguntas: “¿Tocarlo accidentalmente con la mano será de mal amiga? ¿Y si es su cuerpo el que me toca a mí?”. No puedes creer que estés en la misma cama y no vaya a pasar nada. Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: “Venga tonta, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuyo!”. Pero no. A ellos nunca les parece que has sufrido bastante. Y mira que sufres… Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:

¡Ay, es Fulanita!
¿Fulanita? ¿Pero que no la habías dejado?
Ya te contaré, ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos de viaje, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie.
Y para colmo cuando entra la Fulanita te dice:

¿Eres su amiga? Tienes mala cara, ¿has dormido bien?
Así que al final te quedas con el perro, que ése sí es el mejor amigo del hombre…
*

Es muy difícil ver a la persona que amas sólo como tu amigo, pero debemos aceptar las decisiones de los demás y buscar a otras personas ¡Hay millones de habitantes en esta ciudad (o en otras) buscando lo mismo que nosotros! ¿Por qué cerrarnos a amar a alguien que no siente lo mismo por ti y con la cual podemos tener una linda amistad? Por favor, tanto mujeres como hombres, si tienen un amigo(a) y les empieza a gustar pero éste no da señales de querer “algo mas” a los pocos meses de haberse conocido, ¡Ni lo intenten!, no quiere más que su amistad, y no cambiará de opinión salvo ciertas excepciones, pero es mejor no hacerse muchas ilusiones, solo daña los sentimientos, y lo peor del caso los de nosotros mismos y a veces de paso los de nuestras amistades. Por último, no me queda más que despedirme con aquella frase tan trillada pero que a veces llegamos a olvidar: “Si amas a alguien, déjalo libre, si regresa es tuyo y si no… nunca lo fue…”

*FUENTE www.sientelo.net/articulos/2006/02/ [en línea] 24/03/06. Aquí puedes consultar el texto original del monologo.



Durante esta semana, me he dedicado a observar la conducta de la gente, en especial, el cortejo que se da entre hombres y mujeres.

Ayer me senté a platicar un rato con unas amigas de la universidad, Ninguna de las tres traíamos buena cara, no fue una semana muy linda ni fácil que digamos para mucha gente que conozco, incluyéndome a mi.

Una de ellas, se quejaba de sus soledad, intentando disfrazarla con una risa irónica y sarcástica, la otra, trataba de ocultar la tristeza que sentía por haber terminado con su novio, relatándonos una serie de comportamientos incoherentes acerca de él, con los cuales ya comenzaba a sentirme identificada, pues me sonaban muy familiares de acuerdo al análisis que realicé. Y yo, tratando de consolar a las dos, haciéndoles ver que no eran las únicas en desacuerdo, les contaba acerca de los dimes y diretes en que me he visto envuelta en los últimos días, mientras terminaba mi discurso que parecía sacado de un melodrama, con la cara confusa entre las manos y los codos sobre la mesa diciendo con indignación: “¡Ya no entiendo nada!”

¿Qué es lo que no comprendo? Pues nada mas y nada menos que la bola de pensamientos y juicios contradictorios que tienen muchos hombres (con todo respeto se que no son todos) respecto a las mujeres. ¡Nada les gusta! Y pareciera que de ningún modo se les puede tener contentos. A lo que me refiero es a esto:

Si los buscas, eres una “hostigosa”, si no los buscas “Que sangrona, ¡ni que estuviera tan buena!”, si te les avientas, eres una “atrevida” y además “fácil”, si no te les avientas “¡Qué tímida y anticuada!”, si quieres tener relaciones con ellos, eres una “cualquiera” (ellos en realidad piensan otra palabra mas fuerte, que ustedes ya se imaginarán), si no quieres, eres una “santurrona que se hace del rogar”, si les llamas, eres una “rogona”, si no les llamas “¡Ay que payasa y coda!, ni en una llamada quiere gastar”. Si te quieres casar, eres “posesiva”, si no quieres “Vieja cotorra amargator”

¿Quieren más?…

Si eres romántica con ellos “Que cursi”, si no lo eres “¡Qué fría!”, si los tratas con dulzura y cariño, “sumisa empalagosa”, si los tratas a secas “¡Frígida!”, si te enojas con ellos, “¡Qué tipa tan histérica, ni ella sola se aguanta!”, si no te enojas “¿Me estas dando el avión? O ¿Por qué estas de acuerdo conmigo en todo lo que digo?”, si te caen bien su grupo de amigos y salen en grupo “de seguro te gusta alguno de ellos”, si no salen juntos “Nadamas quieres que salga contigo y no me dejas estar con mis amigos, ¡restringes mi libertad!”

¿Le sigo?…

Si te arreglas bien, eres una “vanidosa”, si no te arreglas “Marimacha y fodonga”, si le preguntas algo sobre su vida, “eres una metiche”, si no le preguntas, piensa que lo tratas con indeferencia y que no le importas. Si te portas educada, eres “Fresa”, si no, una “Naca”, si le regalas algo caro “¡Qué despilfarradora, gasta mucho dinero en frivolidades!, ¡me va a exprimir!”, si no le regalas nada “¡Qué tacaña!”, si comes mucho, “Que golosa y tragona, se va a poner bien gorda”, si comes poco, eres una “anoréxica”, ¿Te gusta salir? “Vieja floja y andariega, se la pasa en la calle”, ¿No sales? Eres una “aburrida”, si los ayudas con algo, se intimidan, si no les echas la mano “¡Qué egoísta!”, y si le seguimos… ¡No acabo!

¡Por Dios! ¿Qué clase de actitudes son estas? Es denigrante y cansado para cualquier mujer. Y eso no es todo, ¿Quieren ver cuál es el colmo de todos estos “colmitos”?: llegas con el hombre en cuestión, después de haber pasado por todo este vía crucis de juicios hacia tu persona, esperando escuchar alguna respuesta alentadora y sólo termina diciéndote: “No sé lo que siento… estoy confundido¡CONFUNDIDO! ¡Pues como no se van a confundir con semejantes pensamientos tan opuestos! ¿CONFUNDIDO? (¡¿L?!) Pero si aquí, ¡Las más confundidas somos nosotras!: ¿Qué hacer? ¿Qué no hacer?, ¿Qué decir y qué no decir? ¿Cómo nos comportamos con ellos? ¿De qué manera tratarlos? Si nada les parece, ¿Qué les damos y que no? No tenemos que cambiar a su gusto porque ellos lo quieran, ni tampoco nosotras podemos cambiarlos a ellos; deben aceptarnos como somos y conocernos mmmmuuuuyyyyy bien, antes de emitir cualquier juicio en nuestra contra, ¡podrían equivocarse!

Chicas, Señoras, y Mujeres en general: Tenemos un gran problema, ¿Qué vamos a hacer con ellos? Sólo nos queda una solución con estos “inconformes”: hacer lo que decía una de mis tantas tías: “Tómate 2 pastillas de “ubicatex”, relájate y luego mándalos directito a la… (#!|/|&@%@!!!!!”. Por último, quiero hacerle una súplica al señor: “Dios mío, ilumínalos… ¡Pero no los encandiles!, y sobre todo, danos mucha, ¡pero muchísima! Paciencia… porque si te pedimos fuerzas, los matamos con un golpe al estilo priista (Madrazo y Pintado)”.

Hombres: ¡Pónganse listos! Y no sean tan indecisos, podrían lamentarlo demasiado tarde.

Una disculpa a todos los descalabrados que están sangrando al leer esto. Cualquier parecido con la realidad es mera “coincidencia”. Mujeres: ¡No se dejen!

Roxana Zepeda.



{noviembre 9, 2008}   La utopía del “hubiera”…

Todo comenzó cuando un grupo de mongoles atravesó el estrecho de Bering en busca de un nuevo lugar para establecerse… Eran persistentes, tal vez los motivaba la esperanza de lo que prometían los hechiceros de la tribu: encontrar un mundo nuevo en dirección al sol naciente; pero el primer sitio al que llegaron, justo en la frontera entre los Estados Unidos y la URSS, no era nada agradable: Islas rocosas, frías, estériles, de difícil acceso y con muy pocos alimentos.

Así es que estos “elegidos” del destino, siguieron su camino por Alaska, y se convirtieron en los ancestros más remotos de la raza que Cristóbal Colón llamó de forma equivocada: “indios”. Probablemente, otras hordas de Siberia, siguieron más adelante la misma ruta, y así, poco a poco, nuestro continente se fue poblando de millones de personas, cada tribu con características peculiares, con su propia cultura, dioses, ritos y miles de lenguas entre si; eran muy avanzados, araban la tierra, construían instrumentos musicales, cultivaban frutos, eran excelentes cazadores y fabricaban tejidos y cestos.

Las civilizaciones llegaron a su apogeo: los mayas en México, que tenían todo un sistema matemático y un calendario muy exacto, los incas en Perú, los toltecas, los arawaks, y muchos otros grupos divididos en complejas castas, los cuales, tenían un defecto, que tal vez fue la causa de su destrucción: nunca supieron ser unidos, ni ayudarse entre sí o hacer alianzas; el “hombre blanco” no tuvo que “dividir y vencer” sino simplemente enfrentar tribu por tribu.

Es curioso ver que el descubrimiento de América fue hecho por una simple equivocación, por casualidad, y también por los errores matemáticos de Colón al intentar calcular una ruta mas corta para llegar a las “Indias”; pareciera que todo se confabuló para que este hecho sucediera: los reyes de España concedieron el permiso a Colón, el viaje fue sencillo y no muy costoso; al llegar a tierra firme, los europeos se asombraron de la rareza de las plantas y la gente que habitaban este lugar.

Así comenzó la historia de la invasión europea de los pueblos indígenas de las Américas, una historia de conquista, esclavitud y muerte.

Un rasgo interesante de la cultura de aquellos aborígenes, es el trato que le daban a las mujeres: la sociedad no era machista, sino igualitaria (En algunos casos incluso matriarcal), adoraban a muchos dioses (eran politeístas), de los cuales, muchos eran femeninos. Los vestigios de sus estereotipos de belleza, podemos observarlos en algunas pinturas o figuras de barro, donde se muestra que las mujeres hermosas para ellos, eran las que tenían muy amplias caderas y de complexión robusta (y no la moda de flacas anoréxicas que predominan actualmente como un estándar de modelo); no existían las leyes matrimoniales, las mujeres elegían a sus parejas sin prejuicios, ni conveniencias, dejaban a los hombres a su placer, sin ofensa, celos, ni enfado; eran respetadas, cuidaban los cultivos y se dividía el poder entre los sexos, brillaba por su ausencia en esta sociedad, la idea europea del predominio masculino y la sumisión femenina; veían la desnudez como algo natural, no le daban importancia a las cosas de valor, eran ingenuas, y compartían sus cosas con los demás. Al ver esto, los españoles, quedaron atónitos, y comentaban en algunos de sus textos:

“Las mujeres embarazadas trabajan hasta el último minuto y dan a luz casi sin dolor; al día siguiente, se levantan, se bañan en el río y quedan tan limpias y sanas como antes de parir… Si se cansan de sus parejas masculinas, abortan con hierbas que causan la muerte del feto…” *

A los hijos se les enseñaba el patrimonio cultural de su pueblo y la solidaridad para con su tribu, a ser independientes y no someterse a los abusos de la autoridad. Todo esto contrastaba vivamente con los valores europeos que importaron los primeros colonos, una sociedad de ricos y pobres, controlada por los sacerdotes, gobernantes y cabezas masculinas de familia.

Antes de la llegada de los conquistadores, no había leyes, comisarios ni policías, jueces ni jurados, juzgados ni prisiones; sin embargo, estaban firmemente establecidos los límites del comportamiento aceptable. Se deshonraba y trataba con desprecio al que robaba alimentos o se comportaba de forma cobarde en la guerra, hasta que hubiera pagado sus malas acciones y demostrado su purificación moral a satisfacción de los demás. La cultura era muy compleja, las relaciones humanas mas equitativas que en Europa, y la relación entre hombres, mujeres, niños y naturaleza, quizás estaban mejor concebidas y organizadas que en ningún otro lugar del planeta. Eran personas sin lenguaje escrito (salvo sus códices y pictogramas), pero que tenían sus propias leyes, su poesía, su historia retenida en la memoria y transmitida de generación en generación, con un vocabulario oral más complejo que el de Europa, y acompañado con cantos, bailes y ceremonias dramáticas. Alguna vez, John Collier, un estudioso americano que convivió con los indios, comentó:

“Si pudiéramos adoptar su cultura, habría una tierra eternamente inagotable y una paz que duraría por los siglos de los siglos…” **

Y es entonces, cuando al leer esto, surgen muchas preguntas en mi mente: ¿Qué habría pasado si los europeos no hubieran descubierto América? ¿Alguna vez han imaginado esta utopía idealista? ¿Cómo hubiéramos evolucionado?, ¿Seríamos mejores que ellos? ¿Tendríamos otro sistema económico diferente al capitalismo y a otros anteriores? ¿Cómo sería la sociedad, y nuestras relaciones? ¿Cuál sería nuestra ideología? ¿Qué sería de la cultura, nuestra forma de vestir, de hablar, las costumbres y religiones? Imagino todo lo que no fue… y sigo preguntándome ¿Cómo sería?, pero lo único que puedo responder, es: “No lo se… pues el hubiera no existe…”

Roxana Zepeda.

* D’ARCY Mc Nicke. Las tribus Indias de los Estados Unidos. Supervivencia étnica y cultural. EUDEBA editorial, Buenos Aires, 1965, P. 19.

** ZINN, Howard. La otra historia de los Estados Unidos. “Colón, los indígenas y el progreso humano”. Editorial Siglo XXI, 1999, P. 25.



Hace un par de semanas, cuando me encontraba en el DF, tuve la suerte de acompañar en su cumpleaños a una prima con la que tengo una excelente amistad. La fiesta fue en el departamento de mi tía; todo improvisado, pues el plan original era salir a cenar juntos en familia.

Llegaron las amistades de mi prima y me senté a platicar con los invitados mientras traían el pastel. Así pasaron las horas: tomando fotos y video, entre chistes y la plática de algunas anécdotas curiosas. Gran parte del tiempo, me dediqué a escuchar todo lo que comentaban, pero casi al final de la fiesta, me llamó la atención una conversación en particular: Mi prima, su novio y una amiga de ambos, estaban enfrascados en un tema tan interesante, que debido a su importancia y a la frecuencia de casos que se dan en nuestra sociedad, he decidido dedicar este articulo a contarles la historia de un problema que padecemos la mayoría de las mujeres, algunas más que otras y en distinto grado de intensidad: Se trata de las cosas que hacemos cuando nuestro amor por alguien se convierte en una obsesión.

Cabe señalar que éste, es un caso extremo, pero desgraciadamente real.

La amiga de mi prima, comenzó la charla manifestando su preocupación por la conducta de una de las amigas ausentes en la reunión; la susodicha se llama Valeria, y es una mujer de mediana estatura, cabello largo y rizado, piel blanca, ojos grandes y cafés, que tiene 30 años de edad. Hace unos meses, mientras se divertía en un “antro” con sus amigas, conoció al que según ella es: “el amor de su vida”, un muchacho de 19 años llamado Alberto. Aquella noche, este chico cometió un error: Besar a Valeria. Ni siquiera se imaginaba todas las consecuencias que ese beso desencadenaría…

Al día siguiente, Vale llamó al muchacho por teléfono, solamente para notificarle que como se habían besado en aquel antro, oficialmente ya eran novios. El jóven, algo sorprendido, por no desilusionarla y vivir una experiencia diferente, no tuvo de otra más que aceptar la apresurada decisión. Fue entonces cuando la amiga de mi prima, que vive en un departamento junto con Valeria, comenzó a relatar las conductas obsesivas de esta mujer:

Vale pasa todo el día hablando de Alberto, todas las decisiones que toma las hace pensando en él; lo llama al celular o a su casa al menos cinco o más veces al día, pues se pone histérica y deprimida cuando no está con él; si no se ven, hace un drama e incluso mueve cielo, mar y tierra para ir a verlo. Así como aquella vez que despertó a su compañera de cuarto a las 2 de la mañana para que la acompañara en un taxi a la casa de Alberto porque no podía estar un minuto más sin verlo. O en el año nuevo, cuando la madre de Valeria le suplicó llorando a su hija que se quedara con ella en esa fecha tan especial, a lo que Vale respondió que no podía porque al día siguiente entraba a trabajar a las 6 de la mañana. ¡Qué pretexto tan poco ingenioso! ¿Trabajar el 1 de enero? ¿Y a las 6 de la mañana? ¡Vaya ocurrencia! Pero la realidad es que en cuanto Valeria llegó a su casa, marcó de inmediato a su chico para que pasara por ella y fueran a divertirse toda la noche.

Nuestra obsesiva amiga, no estudió mas que la prepa y ya tenía un buen tiempo sin trabajar; intentaron conseguirle trabajo en tres lugares distintos, pero ella no los aceptó porque le quitarían mucho tiempo y no podría ver a su novio, lo cual era inconcebible para ella, así que en vez de trabajar 8 horas en una oficina, con un buen sueldo, prefirió trabajar por las mañanas como ayudante de cocina en un puesto ambulante de comida que está cerca de su casa. Esta mujer, no tiene deseos de superarse, nada le importa, su mundo gira en torno de Alberto, es más, su mundo es él. Pero aquel muchacho, vive en un mundo muy distinto al de su novia; él es un jóven que apenas comenzó su carrera, y quiere hacer una especialidad en Europa; tiene muchos planes, pero en esos planes no está Valeria; para él, es una relación corta, pasajera; pero ella piensa que Alberto la incluye en su futuro, por eso dice que va a comenzar a ahorrar para irse con él a Europa, que pronto se casarán y en unos años tendrá un hijo con él. “Vale dice que si Alberto la deja, ella se suicida, y me preocupa porque no es la primera vez que pasa algo así…” relató la amiga de mi prima, mientras agregaba que el ex novio de Valeria, tuvo que irse a vivir a otra ciudad para poder librarse de ella.

No será nada fácil para Alberto safarse de Valeria, pero la situación más difícil será para ella. Es una pena que tal vez por fin logre su cometido de suicidarse, o puede ser que su problema obsesivo se agrave mucho más con el tiempo.

De lo que sí estoy segura, es que los celos y la obsesión por alguien, son una enfermedad muy peligrosa, tanto para el que la padece, como para los que están a su alrededor.

Estas mujeres muchas veces no tienen dignidad y se humillan acosando de manera insistente a los hombres que las desprecian; se ciegan, tienen baja autoestima y nunca podrán tener una relación estable, siempre vivirán en la mediocridad, hasta que no se den cuenta de su actitud y se valoren a sí mismas como lo que son.

Este tipo de relaciones, hay que tomarlas como dice una canción: “…amores tan extraños que vienen y se van…” sólo así podremos ser conscientes sin aferrarnos a alguien y disfrutar una relación el tiempo que dure, sabiendo que algún día terminará…

Roxana Zepeda.

——————————————————————————————————————————————

Por increible que parezca, esta historia tuvo un final aparentemente felíz…

Así es, pese a los pronósticos de este artículo escrito hace poco más de dos años, he de contarles que hace un mes, fui invitada a la boda de mi prima y descubrí el final de esta historia que parecía terminaría en tragedia o en una disolución.

Grande fue mi sorpresa al ver a Valeria y Alberto juntos en una mesa, pero no iban solos, una bebé de un año y medio en brazos, además del voluminoso vientre abultado de Valeria que indicaba estaba esperando a un nuevo integrante de esta familia.

Alberto se veía raro en su rol de papá jóven y Valeria bailaba con él con una gran sonrisa, se veía felíz con su esposo y su hija. Después de la tortuosa situación, tal parece que nuestra protagonista logró su objetivo y llevó su obsesión hasta el final.



Durante esta semana, hemos vivido en la ciudad de Guadalajara, una de las ferias más esperadas por todos los fanáticos de los libros: escritores, periodistas, estudiantes y otros lectores. Así es, se trata de la Feria Internacional del Libro, mejor conocida por sus siglas FIL.

Tal vez, este es uno de los eventos más importantes que organiza la Universidad de Guadalajara… recuerdo que desde hace mas de 6 meses, se escuchaban las voces de maestros y académicos, comentando emocionados acerca de las conferencias, de los ponentes, la organización, de todos los eventos que planeaban hacer, y desde mi punto de vista personal siento que este año, ha sido uno de los mejores para esta afamada feria.

La semana pasada, todos en la universidad estaban casi vueltos locos con los preparativos, organizando los stands, contactando a los expositores, acomodando libros… ¡no es fácil preparar un evento de tales magnitudes! Todo para que el sábado 23 de noviembre, dieran el banderazo de comienzo a la tan ansiada semana FIL.

Así comenzó todo, con una inauguración monumental y la entrega del premio “Juan Rulfo” a Tomás Segovia, un reconocido escritor español; mientras que el Domingo, el auditorio principal se llenó hasta reventar para escuchar las palabras del escritor peruano Mario Vargas Llosa y Enrique Krauze acerca de México y Perú.

El lunes, fue mi primer “día FIL”, aquel día llegué aproximadamente a las cinco de la tarde a la explanada principal, donde para mi sorpresa, estaba repleta de gente comprando boletos o haciendo fila para pasar; cientos de estudiantes de servicio social con playeras negras y letras en colores llamativos, conformaban los elementos de seguridad que estaban repartidos a lo largo y ancho de la expo Guadalajara.

Al entrar, el panorama era esplendido, miles de personas caminando en todos los sentidos de las calles de aquella pequeña “ciudad de libros” donde estaban todos los puestos repletos con estantes de libros de todos los colores, tamaños, precios, grosores y temas mas variados o excéntricos que puedan imaginar.

En aquel momento, llegué al auditorio Juan Rulfo, en el cual, debatirían en una mesa redonda Carmen Aristegui, Mario Vargas Losa, Claudio Magris y Denise Dresser, acerca de la letra y la imagen en los medios de comunicación. Al final de la conferencia, la muchedumbre comenzó a dispersarse, pero una pequeña parte se aglutinó alrededor de los ponentes; a Carmen Aristegui la rodearon para pedirle fotos o autógrafos y ella accedió gustosa a las peticiones de la gente.

El martes, el panorama era aún mejor, estaba programado a las cinco de la tarde, un homenaje a uno de los periodistas más importantes de nuestro país, exdirector de Excelsior y ahora de la revista proceso, así es, se trata de Julio Scherer; estuvieron acompañándolo y rindiéndole homenaje, personajes destacados como Elena Poniatovska, Carlos Monsivais, Enrique Maza y Vicente Leñero entre otros.

Toda la sala se iluminaba por los destellos de los flashes de las cámaras, mientras reporteros iban y venían con micrófonos y grabadoras en sus manos. Aquel homenaje fue algo histórico, y sé que pocos lo olvidarán… El miércoles, ya podía sentirse algo de monotonía en los estudiantes que caminaban por los pasillos y salones casi por inercia, sin embargo, la conferencia en donde estuvo Carlos Monsivais hablando acerca de la Literatura actual, reanimó los ánimos y el interés de muchas personas. El jueves, fue un día casi sagrado para mi, el día en que recorrería todos y cada uno de los puestos, buscando los títulos de los libros que pasé recolectando en una lista durante todo el año.

Caminé en zigzag durante casi 5 horas continuas, hasta que llego un punto en que mi vista y mi cabeza ya no distinguían tantos libros. Me dispuse a ir a la conferencia de 1000 jóvenes con Vicente Leñero, el cual iba a presentar un libro y a hablar acerca de sus hazañas periodísticas; tan buena se puso la conferencia, que hasta yo me animé a hacer algunas preguntas al final, desgraciadamente, Leñero no se pudo quedar a la firma de libros, y sus fans nos quedamos esperando.

El viernes fue día muerto para mí, no pude ir a la FIL. Sábado y Domingo, eran los 2 últimos días, con los que cerré la semana con broche de oro al asistir al Primer Encuentro Internacional de Periodistas, en el cual asistieron personalidades como Javier Solórzano, Alex Grijelmo, Katia D’artigues y otras destacadas figuras del periodismo nacional e internacional. El tema central giró en torno a la ética periodística, y de ése, salieron muchos otros temas interesantes de los cuales se armaron unos debates y una polémica fenomenal; pero esa es otra historia…

Así terminó la FIL, con un concierto de Tania Libertad y la clausura de todos los eventos que se hicieron en aquel lugar. Adiós a la explanada que fue como un templo de conocimientos y experiencias. Adiós Perú, Adiós ponentes… La FIL se va por un tiempo, y tendremos que esperar otro año para volver a ella. No cabe duda que esta vez, sí disfruté al máximo todos los eventos; ¡se van los invitados!, se va la FIL, pero los libros y las palabras… ¡se quedan!

Roxana Zepeda.



En los últimos meses, hemos vivido con mucha tensión gracias a la avalancha de acontecimientos internacionales que se han venido manifestando durante este periodo; los disturbios en Francia, las bombas en Medio Oriente, los huracanes, y por si la locura mundial fuera poca cosa, ahora hasta nuestro país parece haber sido invadido por ella… y es que tal parece que hace unos días, ¡Nuestro presidente, Vicente Fox, perdió un poco la razón y prudencia que le quedaba!, aunque las cosas se pusieron muy difíciles, tal vez con un poco de cautela de su parte, se podrían haber evitado.

Al mirar la situación entre México y Venezuela, me recuerda al típico imprudente que nunca falta en toda reunión, aquel que siempre termina por dejar peor lo que ya estaba mal, o desgraciar las cosas cuando todo iba bien, para luego poner su cara de arrepentimiento del “Chavo del ocho” y decir “¡se me chispoteooo!” cuando ya nada se puede hacer. Pero esto era tan solo el principio de mis digresiones mentales; ¿Cuál fue mi sorpresa al echar un vistazo al periódico semanal? Encontré un cúmulo de notas con bombardeos de políticos atacándose los unos a los otros, tratando de presumir ser el mejor; desprestigiando a sus oponentes, y lo peor del caso, utilizando a los medios para sus fines propagandistas.

Y claro, también me encontré con muchas notas que hablaban de los dimes y diretes entre Chávez y Fox; ¿Son los políticos los que utilizan a los medios de comunicación para hacer sus campañas, destruir a sus adversarios y hacerse famosos a través del escándalo? ¿O los medios de comunicación usan a los políticos para enriquecerse con la publicidad que pagan los candidatos para lucirse ante la gente y el raiting que causan con todas sus especulaciones y escándalos? ¿Quién manda en realidad en este país? Es una pregunta difícil de responder, pues equivaldría a preguntarse qué fue primero, ¿el huevo, o la gallina? Y terminaríamos dentro de un círculo de ideas que al final van a llegar de nuevo al origen del mismo problema; Así es que comencé a darle vuelo a mi imaginación y a recordar los apuntes de una de mis materias favoritas: teoría social y política; y me di cuenta de que Thomas Hobbes, a quien tanto taché alguna vez de ser un fatalista y pesimista con la humanidad, tenia razón: los hombres vivimos en un estado de guerra de todos contra todos, somos unos paranoicos, desconfiamos de todo y de todos, y en estos tiempos ¡no es para menos!, tenemos bastantes razones para hacerlo, seríamos unos imprudentes e insensatos si confiáramos en cualquier persona. (Si no, pregúntenle a Bejarano, o a Andrés Manuel López Obrador lo que les pasó por confiados.)

Hobbes dice que las 3 principales causas de la discordia en el hombre son: la competencia (“que impulsa a los hombres a atacarse para tener beneficios, usando la violencia para convertirse en dueño de las personas, mujeres, niños y objetos de otros hombres”: así como Madrazo le ganó la candidatura a Montiel después de una larga pelea), la desconfianza (“hace que se ataquen los hombres entre sí para lograr seguridad, usa la violencia para defenderse o defender a otras personas”: ¿Por qué cree usted que Elba Esther Gordillo se separó del PRI?) y la gloria (“hace que se ataquen entre ellos mismos para ganar buena reputación y utiliza la violencia por motivos insignificantes, como una palabra, una sonrisa, una opinión distinta, subestimación a su nación, profesión, descendencia, apellido o amigos”: No se porqué esto me recordó de nuevo A la controversia entre Vicente Fox y Hugo Chávez, que más que un problema de estado, se ha convertido en un asunto personal). ¿No les sonaron parecidas estas últimas características a nuestro panorama político? Pero esperen, aún hay otras palabras del Señor Hobbes, que parecen reflejar nuestra realidad actual:

“…cuando un hombre emprende su jornada, se procura de armas y trata de ir bien acompañado, cuando va a dormir cierra las puertas; aunque se halle en su propia casa, echa la llave a sus arcas; y todo esto aun sabiendo que existen leyes y funcionarios públicos armados para vengar todos los daños que le hagan. ¿Qué opinión tiene de sus conciudadanos cuando cabalga armado; de sus vecinos cuando cierra sus puertas; de su familia y sirvientes cuando cierra sus arcas? ¿No significa esto acusar a la humanidad con sus actos como yo lo hago con mis palabras?…”[1]

¿tiene o no tiene razón? Y luego, la siguiente parte, me sonó a lo que esta pasando ahora con los medios de comunicación y los políticos: “…celosos de su independencia, se hallan en estado de continua enemistad, en la situación y postura de los gladiadores, con las armas asestadas y los ojos fijos uno en otro, con espías entre sus vecinos todo lo cual implica una actitud de guerra… En esta guerra nada puede ser injusto. Las nociones de derecho e ilegalidad, justicia e injusticia, están fuera de lugar…”.

Tal pareciera, que los noticieros, no quieren que “Big Brother”, “La Academia” o “Bailando por un sueño” les tumben el raiting, es por eso, que ahora han creado su propio “Reality Politic Show”. ¿Quieren saber cómo comenzó todo? Primero, Joaquín López Dóriga, en su noticiero de las 10:30 de la noche, exhibe un video de los presuntos negocios del líder del Partido Verde Ecologista, Jorge Emilio González Martínez, con el intermediario de un grupo de inversionistas canadienses, en donde se observa al llamado Niño Verde negociar un permiso para estos inversionistas a cambio de una fuerte cantidad de dinero.

En el video, no se muestra el final de la negociación, pero queda claro que Jorge Emilio estaría dispuesto a aceptar la propuesta. Días después, el escándalo político vuelve a hacer su aparición, cuando de nuevo Joaquín López Dóriga, otra vez en su noticiero, muestra un video donde aparece el secretario de Finanzas de la Ciudad de México, Gustavo Ponce, cuando éste se divertía haciendo apuestas en un casino de Las Vegas.

El asunto se puso aún más interesante cuando el procurador Bernardo Bátiz llamó al programa y rompió el silencio que la secretaría de finanzas había mantenido sobre una investigación por fraude de más de treinta millones de pesos cometido contra el propio gobierno del Distrito Federal. Como si fuera una avalancha, al día siguiente, en el noticiero “El Mañanero”, el diputado panista Federico Doring muestra un video en donde sale el empresario Carlos Ahumada, en su oficina, entregando grandes sumas de dinero al coordinador de la fracción del PRD y presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, René Bejarano.

La ola pareció cesar por un tiempo, pero ahora, de nuevo ha regresado; basta con ver las controversias acerca de las llamadas telefónicas entre Elba Esther Gordillo y Felipe Calderón, las casas que Madrazo tiene en Miami, las conversaciones grabadas y todos estos “complots” políticos que nadie sabe a dónde irán a parar. Así es, en este país, los políticos ya no pueden hablar de su vida privada, es más ese concepto parece haber desaparecido, porque luego los medios te “balconean”, ya no hay respeto a la intimidad de las personas, y cuando menos lo esperas, te encuentras inmerso en un chisme, el cual algunas veces es malinterpretado ante los ojos ajenos.

Si eres político, conocido, o trabajas para uno de ellos, no puedes hablar nada de ti, ni mucho menos de otro funcionario, porque todo lo que digas puede ser utilizado en tu contra, o en la de tu jefe, que es peor. Por eso la gente tiene miedo, por eso ya no saludan cuando pasar por la calle, ni sonríen a un desconocido, como antes; ya no te miran a los ojos cuando caminas o te encuentras frente a frente con alguien en el tren urbano.

¿No es lo mismo que esta pasando aquí? La política del país, ¡es un desastre! Ya nadie respeta nada ni a nadie, y muchas leyes se están pasando desapercibidas. Los medios están siendo utilizados por los políticos para atacar a sus adversarios, no para informar objetivamente, y pareciera que en esta ocasión, el que gana, no es el candidato que tiene la mejor propuesta, si no el que hace la mejor campaña y logra destruir a todos sus oponentes con las pruebas en la mano.

Esta situación, es indignante, es algo que atenta contra la seguridad y privacidad de las personas, ¿Dónde queda la ética de los políticos y de los medios ante esta situación? No estoy a favor de ningún candidato ni político, y pocas veces saldré a defenderlos, pero esta ocasión lo amerita: ¿Qué ellos no tienen derecho a tener vida íntima? ¿A relacionarse con quien quieran? ¿A tener su vida privada en su lugar, sin que se entere toda la nación, el estado, el municipio o la oficina de gobierno? La verdad si estoy muy molesta con todo esto, ¿Por que? Porque es algo que nos afecta a todos, porque están manipulando la conciencia de las personas, y porque indirectamente lo estoy viviendo, lo veo a mí alrededor, con personas que conozco, con amigos, conocidos, en las noticias, en la prensa, en la radio y por todos lados.

Tenemos que hacer algo, no podemos permitir que esto siga pasando, ¡nos estamos autodestruyendo! ¡Por Dios! Ya es hora de amarrarse los pantalones, tomar responsabilidad y tener un poco de la sensatez que nos hace falta. Ahora resulta, que por culpa de toda esta paranoia, tengo que cuidar hasta la más mínima palabra que sale de mi boca, con quien hablo, en donde y ¡hasta cómo! por que no vaya a ser que al final, resulte de nuevo ¡victima del espionaje! ¡Háganme el favor! Pero en fin, así es este asunto, y lo sabemos, ¡esta situación comienza a espantarme! ¿En qué acabará todo esto? La respuesta aún no la sé, y sólo me puedo hacer una pregunta y una súplica desesperada: ¡Oh prudencia! ¿A dónde te has ido? ¿Regresarás acaso algún día? ¿O cada vez te irás alejando más de nuestras vidas? ¡Vuelve pronto por favor!!! ¡Te necesitamos con urgencia!!!…


[1] HOBBES Thomas, Leviatán, parte I, Capítulo 13 “Del hombre”, Pág. 102.



{noviembre 9, 2008}   No estamos tan mal…

Hace unos días, mientras hacía un trabajo de administración pública, me di cuenta de que en México nuestro marco legal no esta tan mal en comparación de otros países como muchos piensan, y también que poco a poco la mujer va ganando más y más terreno que en otros países. Así es, y es que cuando nuestro actual presidente Vicente Fox fue electo en el 2000, un grupo de mujeres emprendedoras, se reunieron para exigirle el 40 por ciento de los puestos de decisiones en el gobierno para participar en los primeros círculos de poder en nuestro país.

Este grupo de mujeres en la lucha por la democracia, también pedía que se atendieran las demandas de las mexicanas, por medio del trabajo legislativo sobre los temas que conciernen a las mujeres, para que los programas y políticas públicas se amplíen, apliquen y se difundan propuestas concretas en favor de la población femenina. (Creo que de ahí vino la tan famosa frase de nuestro presidente: “Mexicanos y Mexicanas” dejando atrás la generalización y comenzando a tomar en cuenta la opinión de la mujer).

En relación con la seguridad, exigían se revisaran los marcos jurídicos sobre la violencia que padecen las mujeres, tanto en el trabajo como en el hogar y en la calle y sancionar a quienes violen su integridad física y personal. Ana Lilia Cepeda, logró hacer la reforma legislativa contra el hostigamiento sexual en el trabajo en 1991, fecha en la que también hubo un grupo de mujeres convocado por asociaciones civiles y algunas legisladoras del PRD.

Finalmente hicieron la propuesta de que se creara un organismo gubernamental autónomo que atienda, diseñe y vigile los problemas de la población femenina y haga cumplir las leyes en la materia, y lo consiguieron, pues desde hace tiempo que esta funcionando una secretaría de Estado que funge como “Instituto para la mujer”, aunque aún le falta mucho para consolidarse bien.

Quiero mostrarles algunas cifras, acerca del crecimiento que hemos tenido a lo largo de cierto tiempo:

De 1991 al 2004, la cifra de empresarias mexicanas subió del 25 al 32 por ciento.

En el proceso electoral de 1997 varias mujeres lograron involucrar a otras de varios grupos políticos para que comprometieran a sus partidos, y como resultado obtuvimos que no hubiera más de un 70 por ciento del mismo género en las candidaturas de los partidos por los puestos de la República.

Actualmente el 23 por ciento de los representantes de la cámara baja de diputados, son mujeres, 19 por ciento senadoras, ¡Y ya hasta tenemos una gobernadora! está en Zacatecas y se llama Amalia García. ¿Quién dice que no tendremos algún día una “Señora Presidenta”?

Estos son solo algunos ejemplos de lo que se ha logrado en nuestro país, pero hay muchos más, y al ver esta situación, puedo decirles que en México, no andamos tan mal; ¿Sabía usted que en Chile apenas hace un año se aprobó la ley del divorcio? Sí, así es, las chilenas no podían separarse legalmente hasta hace algunos meses. Y eso no es todo, en Perú no tienen una ley que indemnice a los ciudadanos cuando sufren un daño por causa o responsabilidad del estado (la cual, es reciente en México, y está muy bien estructurada por cierto, debería conocerla, tal vez así podríamos hacer valer más nuestros derechos), es más ni siquiera tienen un acceso fácil a las leyes ¿sabe cuanto tiempo pasé buscando una ley de ese país? Mas de 3 horas en el Internet, las cuales me sirvieron mucho para darme cuenta que en Perú, no tienen un marco jurídico muy bien organizado que digamos, ni tampoco publican las leyes en lugares accesibles para toda la población, es más, hasta llegue a encontrar una página donde estaban casi todas las leyes peruanas, pero ¿Qué creen?, ¡La página tenía contraseña! ¡Hasta ese extremo!, o sea que no cualquier ciudadano puede entrar y conocer sus derechos, ni las leyes que lo rigen, cuando aquí en México con un solo click, podemos acceder a cualquier ley que busquemos, están organizadas, y mucho más estructuradas que en otros países de América Latina, además incluso hasta podemos conocer, las cifras de los gastos que hace el gobierno y en qué lo gasta, así como los sueldos que tienen nuestros gobernantes y las funciones u obligaciones de cada una de las secretarías de estado.

Estoy de acuerdo en que en México hacen falta aun muchas leyes, y también una buena reforma fiscal, pero si comparamos nuestro marco jurídico con las del resto del continente (excepto Estados Unidos y Canadá que son otra historia) podremos darnos cuenta que nosotros ¡Estamos en la gloria!, pero principalmente lo que más nos hace falta es conocer bien todas estas “hermosas leyes” y sobre todo aplicarlas como se debe, sin corrupción y sin distinción, entonces, y solo así, podremos aspirar a un verdadero cambio en la nación.

Así es que la próxima vez que escuche que alguien habla acerca de todas las desgracias políticas del país, creo que ya tendrá algunos argumentos para armar un buen debate…



Parece increíble el hecho de que aún hoy, en el siglo XXI, siguen marcando cada vez más las diferencias que hay entre hombres y mujeres, y se resalten menos las semejanzas de ambos sexos. Esta es una de las tantas razones que me han motivado a escribir sobre este tema, y es por eso, que aprovecharé este espacio para resaltar el importante papel que tiene la mujer en los distintos ámbitos de la sociedad y la manera en que poco a poco se ha ido integrando, a lo largo de los tiempos, en espacios como la ciencia, el mercado laboral, la tecnología, la política, los medios de comunicación, la industria, la medicina y en muchos otros campos que antes estaban “prohibidos” para la mujer.

Estoy de acuerdo en que los hombres no tienen la misma condición física que las mujeres, lo que les permite realizar ciertas actividades que no son muy aptas para nosotras; pero no significa que no podamos hacerlas, si no que muchas veces, los estereotipos y tabúes que impone la sociedad, nos impiden salir adelante e intentar cosas nuevas.

De lo que sí estoy segura es que tanto hombres como mujeres, tenemos las mismas capacidades intelectuales, libertades y derechos para hacer cualquier cosa que nos propongamos, y si dos cabezas piensan mejor que una ¿por qué no unirnos para construir una sociedad y un mundo mejor, olvidando nuestras diferencias y dejando atrás la vieja creencia de que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus?

Los tiempos cambian y las cosas también… Antes, el papel de la mujer era simplemente estar en casa, hacer labores domésticas, atender al marido y a los hijos, ¡nada más! Pues se decía que el hombre tenia la obligación de trabajar y llevar el dinero a la casa, la mujer no podía trabajar fuera del hogar (desgraciadamente, aún hoy se siguen dando muchas muestras de este tipo de pensamiento).

Pero en la época actual, su papel no se limita sólo a eso, si no que además, la mujer de ahora, aspira a tener una carrera, divertirse, trabajar en lo que le gusta y formar su propia familia.

Espero que esta sección sirva, para que aquellas mujeres que no se sienten capaces de aventurarse y emprender algo en su vida, se den cuenta de lo valiosas que son y de las muchas capacidades que tienen para salir adelante; el secreto está en saber tener mucha paciencia y sobre todo perseverancia; si practican esta fórmula, les aseguro que siempre tendrán éxito en este mundo tan lleno de prejuicios e ideas que tenemos que cambiar algún día.

Roxana Zepeda.



{noviembre 9, 2008}   ¡Pobre niña! ¿Qué será de ti?

¿Alguna vez se han preguntado de dónde surge la violencia, los abusos, el robo, los suicidios, las pandillas, el secuestro, la corrupción, el desempleo, la discriminación y demás problemas sociales? La otra noche, le di vueltas y vueltas en mi cabeza a esta pregunta ¿Y saben cuál fue la respuesta? En la familia: en el trato y educación que le dan a sus hijos.

En un artículo pasado, hablé acerca de una mujer maltratada, y mencioné que uno de sus hijos (la niña) me llamó mucho la atención. Aquel día, mientras comíamos, los dos pequeños se acercaron tímidamente a la mesa para ser presentados, acto seguido, el niño se despidió y corrió a jugar con sus primos y otros amiguitos de él que andaban por ahí; en cambio la niña, esa niña tan blanca y rubia como una muñeca de porcelana, fue muy seria y silenciosa a sentarse en un sillón que estaba justo en frente de mi. Su mirada, era tan profunda y vaga como un océano que se pierde en el horizonte y a pesar de que sólo tiene ocho o nueve años, sus ojos reflejaban una gran tristeza y melancolía. Me acerqué a preguntarle por qué estaba tan sola y no se iba a jugar con los otros pequeños, la niña, me respondió sin siquiera mirarme, con una voz fría de amargura y casi con lágrimas en los ojos: “No, no puedo… mi papi no me deja jugar con niños porque dice que son hombres y pueden hacerme daño, lo tengo casi prohibido, si me voy con ellos, se va a enojar mucho, me va a regañar y a castigar muy feo… Casi nunca salgo, no me dejan… tal vez por eso no tengo muchos amigos, sólo puedo jugar con algunas niñas…” Después se produjo un silencio interminable, sus palabras me dejaron con un nudo en la garganta y sin saber qué decir, ¿Cómo es posible que le roben la infancia a una criatura de esa manera? Y ahí estaba ella, encerrada en una jaula de oro, sin derecho a jugar con sus primos y su hermano por ser niña, con un padre autoritario, sin una amiga en quién confiar y con una televisión como su única diversión y compañía, ¡Qué vida tan infeliz le espera! Por un momento me puse en sus zapatos, y francamente no desearía ser ella ¿Se imaginan como serán las cosas cuando esa niña tenga 17 o 18 años? Probablemente será una joven rebelde, antisocial, reprimida y amargada que vivirá reprochándole a sus padres haberle negado la oportunidad de ser feliz, será una mujer a la que desde pequeña le inculcaron que la compañía de los hombres es mala por que la dañarán, y esto le traerá serios problemas en sus relaciones personales, pues en el fondo, tendrá resentimiento hacia el sexo opuesto, empezando por la figura de su padre que le hizo la vida imposible en vez de ayudarla. ¡Pobre niña! ¿Qué será de ella? Tal vez algún día logre escapar de su prisión, o Dios no lo quiera, termine quitándose la vida…

La respuesta aún no la sé, pero de lo que sí estoy segura, es que como ella hay muchos niños con la inocencia perdida: niños que por tener la desgracia de haber nacido pobres, son obligados a trabajar o a pedir limosna, y ni siquiera saben lo que es un juguete; niños que por vivir en el campo y ser “hombres” tienen que aprender el oficio de las largas y duras jornadas de un campesino o un ganadero, pero nunca conocen la escuela; niñas que por necesidad, tienen que convertirse en la “mama” de todos sus hermanitos y que no pueden salir a jugar por que su madre tiene que trabajar y las pone a ellas a hacer todos los quehaceres del hogar; niños que son robados, extorsionados, violados e incluso obligados a prostituirse, niños de cualquier clase social, como nuestra pequeña protagonista, que sufren por la sobreprotección. Y claro, tampoco podían faltar, los pequeños que son maltratados por su propia familia, los que son reprimidos o de plano abandonados por sus padres. Por favor ¡Ya basta! ¡Son niños, simplemente déjenlos ser! Ellos no tienen la culpa de haber venido al mundo, también tienen derecho a jugar, a reír, a ser libres… y no quiero decir con esto que los dejen hacer lo que quieran (sería como criar a un monstruo o un delincuente social) pero sí que les den atención, cariño y mucha comprensión, recuerden que también ustedes alguna vez fueron pequeños, y no hay mayor satisfacción que ver a un niño feliz. Les reitero una vez más, y prénsenlo por un momento ¿Qué mundo les vamos a dar a nuestros hijos?

Roxana Zepeda



A pesar de que en este siglo XXI, el papel de las mujeres ha ido mejorando en muchos ámbitos de la sociedad, suena paradójico pensar, que muchas de ellas utilizan sus progresos para aplastar a los demás, lo que provoca que en vez de ir un paso hacia delante, vayamos dos hacia atrás. Y es que hay una enfermedad que está mutilando nuestras relaciones personales, los sueños de muchas mujeres e incluso a la misma sociedad en general, y aunque este padecimiento no es nuevo, me sorprende bastante la rapidez con que se propaga alrededor de todo el mundo, sin respetar sexo (aunque suele atacar en su mayoría a las mujeres, hay muchos hombres que también ya están sufriendo de este mal), religión, estado civil (generalmente en las personas solteras), nacionalidad, raza, edad o condición social. Así es, se trata del síndrome “Amargator”, como lo he bautizado yo, pero se preguntarán ¿cuáles son los síntomas de tan “rara” enfermedad? Tal vez algo de esto les suene familiar: La persona que padece este síndrome, probablemente es una mujer que ha sufrido mucho en algún ámbito de su vida, entonces, al cabo de un tiempo, comienza a experimentar apatía: ya no le gusta salir a divertirse, ni hacer las cosas que antes le daban alegría, y si se presenta alguna oportunidad que pueda hacerla sentir feliz, ella misma la auto-sabotea con su carácter frío, metódico y casi neurótico que se va agravando día con día. La ahora afectada, comienza a obsesionarse con una idea fija para sobresalir en algo a toda costa, pues intenta llenar el gran vacío que lleva dentro o tal vez encontrar alguna razón de vida, no descansa hasta conseguir su meta aunque tenga que pasar por encima de todos; una vez estando ahí, disfruta observando por arriba de las cabezas de los demás y haciéndole la vida imposible a todo aquel que se cruce por su camino, y es que si ella es infeliz ¡Los demás también tienen que serlo!.

Todos nos hemos topado alguna vez con este tipo de personas que nos hacen pasar malos ratos y hasta derramar lágrimas o un poco de bilis; ¿A quién no le ha pasado que cuando va a alguna dependencia de gobierno o escuela a recoger o entregar algún papel, llega con la secretaria para hacer el trámite, y ésta, en vez de ser amable y facilitar un poco las cosas, lo tratan a uno con la punta del zapato, despotismo y hasta desprecio? Y por si esto fuera poco, para colmo ¡Hasta se enojan y nos hacen mala cara! ¿Quién no ha sido víctima de una telefonista de cierta “oficina importante”? llamas para pedir información y te dan un insulto, o si no hasta te reclaman, o peor aún, te cuelgan el teléfono y te dejan con la palabra en la boca. Y ¡Claro, no podía faltar! ¿Alguien recuerda en su época de estudiante haber tenido una maestra con el síndrome “Amargator”? Sí, de ésas que llegan al salón de clases y en vez de sembrar conocimientos, siembran el pánico en sus alumnos, con sus extenuantes y rigurosos exámenes, complicadas y extensas lecturas (a veces hasta en otros idiomas), trabajos minuciosos y exagerados, y métodos de enseñanza tan complejos, que casi ni ellas mismas los entienden… Para al final, ponerte una calificación que no merecías o de plano reprobar a mas de medio salón.

Quiero compartir con ustedes, la experiencia de la gota que derramó el vaso, y es que esto ¡Ya fue el colmo!: resulta que una amiga que estudia comunicaciones y trabaja en una oficina como becaria, aunque en realidad funge como secretaria auxiliar (donde por cierto a diario tiene que lidiar con llamadas y regaños telefónicos porque sus “patronas” no quieren ser molestadas en tomar ni una llamada); un día se encontró con un amigo, él estaba muy apurado porque tenía que grabar unos textos y no encontraba al señor que siempre le ayudaba a hacerlos; entonces la muchacha se ofreció amablemente a ayudarlo, al fin y al cabo a ella le gustaba hacer todo ese tipo de cosas. El amigo aceptó gustoso y ambos se pusieron a trabajar en eso. Al muchacho le pareció buena la voz de la chica, así que desde entonces, semana tras semana la joven le ayudaba con las grabaciones, que estaban destinadas a una “maestra muy especial” y al decir “especial” me refiero a que esta “señora” padece de la susodicha enfermedad antes mencionada. Así pasaron unos meses, hasta que un día el amigo le dijo a la chica que había renunciado a las grabaciones, la muchacha sorprendida, preguntó por qué, ¿y saben cuál fue la respuesta?: “porque la maestra es muy quisquillosa, ¡nada le parece!, en realidad ella se enojó porque te permito que me ayudes a grabar sus cosas, y quiere que todo lo haga el otro señor, por eso renuncié y le dije que ella buscara a quien quisiera y se encargara personalmente de su asunto; no es justo que tu estés haciendo bien las cosas y ella menosprecie tu trabajo…” La joven no pudo menos que sentirse frustrada y hasta en cierto modo culpable de la renuncia de su amigo, pero a la vez se preguntaba si había hecho algo mal, obviamente la respuesta era negativa. ¡¿Cómo es posible que sucedan estas cosas?! ¡Ahora resulta que esa “viejita ideatica” se enojó porque le hicieron un favor! (porque a la muchacha no le pagaban un centavo por su trabajo, ella sólo lo hacia por ayudar y tomar un poco de práctica).

La verdad de esta historia, es que esa infeliz mujer, no pudo tolerar que la chica fuera buena en lo que hacía, no quiso aceptar que cambiaran sus ideas cuadradas que no van más allá de su nariz, y por eso, impuso los límites mediante su absurdo autoritarismo para que aquella joven, sufriera un poco del gran dolor que lleva dentro, ¡Qué lástima me da!, y no me refiero a la muchacha, si no a la “maestra”; la chica seguirá su camino y encontrará nuevas y mejores oportunidades de triunfar en la vida, pero esa pobre mujer, vivirá enferma de amargura por el resto de sus días. ¿Son este tipo de personas con las que queremos convivir? No lo creo. Afortunadamente, para las mujeres que padecen esta enfermedad, les diré que tiene cura, claro, que como toda rehabilitación, se requiere saber reconocer que están actuando mal, y sobre todo tener la disposición, paciencia y voluntad de cambiar, ¡Hay tantos motivos en esta vida para estar felices! ¿Por qué aferrarnos haciéndonos la vida imposible con falsas ilusiones de la realidad que no pudo ser?

Es así y sólo así como podremos erradicar este mal de nuestra sociedad, y si lo contrario de la amargura, es la dulzura, ¡aquí está el remedio para la enfermedad!, la próxima vez que se encuentre con este tipo de personas, en vez de hacer corajes innecesarios, berrinches o vengarse de ella, sonríale y háblele con palabras de cariño, así la gente que sufre del síndrome “Amargator” se sorprenderá de su actitud y podrá empezar a reaccionar, dándose cuenta ¡que la vida no tiene que ser siempre gris! Y recuerde que en estos casos, cualquier parecido con la realidad ¡NO es mera coincidencia! ¡Tenga cuidado con el síndrome “Amargator”! Uno nunca sabe a quien pueda atacar… ¿Será usted su próxima víctima?…

Roxana Zepeda.



Cuando uno se enamora, parece como si todos nuestros males desaparecieran por momentos; sonríes a todo el mundo, actúas con amabilidad, suspiras, sientes que vas en una nube, flotando… y en ese momento, nada nos importa, sólo el ser amado… En conclusión: “¡Todo es maravilloso!”, pero la realidad muchas veces es otra, y la vida no es tan rosa como la pintan nuestros sueños, mucho menos, cuando la persona que amamos, se encuentra lejos… a miles de kilómetros de distancia.

Siento mucha pena por todas aquellas mujeres que viven todos los días enamoradas, ilusionadas y con la angustia de no poder estar con su amado; en verdad, puedo imaginar la desesperación que sienten… todo esto, suena como una historia sacada de algún melodrama, pero ocurre todos los días en la vida real. ¿Saben cuántas jovencitas (y no tan jóvenes también) se quedan esperando mientras sus novios (o esposos), trabajan en el norte, o peor aun ¡Viven en otro país!? La cantidad es enorme, y puedo comprender sus temores, porque sé que tarde o temprano, entrarán en esa terrible disyuntiva entre seguir la relación o rehacer sus vidas con otra persona; y es que la verdad no se qué tienen las distancias, que hacen que en tu camino se crucen todas las oportunidades que antes no tuviste: de pronto, los hombres que alguna vez te gustaron y no te hacían caso, comienzan a acercarse a ti, es algo perverso, como si el destino tratara de seducirte y hacer que caigas en su trampa… a veces lo logra, otras veces no, y en ocasiones, a nuestra pareja le sucede lo mismo…

Desgraciadamente para las mujeres, la mayoría de los casos, aquella ilusión se termina convirtiendo en un amor platónico, en algo imposible, en todo lo que no pudo ser, en aquel cariño que fue roto por la lejanía… pero ¡Así es la vida!, primero mucho amor y luego se va… Las primeras semanas después del alejamiento, son de constante sufrimiento y alegría a la vez: él llama y escribe hasta dos o tres veces al día, pero tú sufres por el hecho de no tener cerca a esa persona y ¡lo extrañas más a cada segundo que pasa!, es toda una tortura sentimental. Poco a poco, las llamadas y las cartas comienzan a hacerse cada vez con menos frecuencia, lo que obviamente, nos enoja, preocupa o de plano termina por encajarse como una espina en nuestro pecho, hasta que un día, aceptamos que hemos sido engañadas, y caímos en una trampa cruel del destino. Ya ni siquiera recibimos una llamada, mucho menos una carta, y si acaso llega a comunicarse con nosotras, será para decirnos “muy amablemente” que esa relación ya no puede segur así y que lo mejor es cortar cualquier tipo de esperanza de volver a estar juntos, al menos por un buen tiempo, o tal vez para siempre… ¿Qué es esto? ¿Acaso somos masoquistas? Sé que en estos momentos, deben estar diciendo que nada de lo que digo es cierto para su caso, que a ustedes no les va a pasar, e estén gritando por dentro que su historia es distinta, que eso no puede ser… pero ¿olvidan algo? El amor ciega, y muchas veces no nos deja ver las cosas como son. No pretendo romper sus ilusiones, ni tampoco quiero darles muchas esperanzas, pero de 10 mujeres que he conocido en esta situación, solamente 2 han tenido éxito en este tipo de relaciones…. Las ocho restantes, han terminado destrozadas, desilusionadas y muy afectadas emocionalmente.

Sólo deseo que la próxima vez que se encuentren ante un caso así (si no es que ya lo están) piensen mas de 2 veces lo que van a hacer y no tomen ninguna decisión hasta estar lo suficientemente seguras; ¿Están dispuestas a sacrificar todo ese tiempo de su vida por algo que tal vez nunca será y dejarán pasar todo ese mundo de oportunidades que tienen frente a ustedes? Parece fácil, pero no lo es… espero que este testimonio de una mujer abandonada las haga pensar un poco en la dificultad que implica tener una relación a distancia:

“Lo conocí en una cena, aquella noche platicamos, bailamos hasta el amanecer; sentí algo especial desde la primera mirada… pasaron los días y no fuimos conociendo mejor, teníamos mucho en común, pero ninguno de los dos se atrevió a revelar sus sentimientos, tal vez por vergüenza, o por temor; y así transcurrió el tiempo, llegó el día en que por desgracia tuve que regresar a México, ¡Qué lástima que él sea extranjero!, en esos momentos sentí ganas de dejar todo mi equipaje y echarlo a él en la maleta, o secuestrarlo para traerlo conmigo, así no habría ya nada que nos separara… pero desgraciadamente, no pude hacerlo. Regresé y un par de días después, me escribió una carta en la que me decía que me extrañaba, que no había dejado de pensar en mí, que se había enamorado y sentía una gran ansiedad por estar conmigo. En ese momento, mi corazón dio un vuelco y a la vez sentí impotencia, al no poder estar con él, nostalgia y coraje de no tenerlo aquí para abrazarlo, besarlo y decirle tantas cosas…

Él me dijo que haría lo que fuera por estar conmigo, incluso dejar su país y familia. Yo estaba muy ilusionada, felíz de que pronto estaríamos juntos; muchos me decían que sería demasiado complicado, pero yo los ignoraba, para mi no había imposibles, “además él me ama demasiado, y ya esta arreglando sus papeles para venirse”, me decía a mi misma. Así pasaron un par de semanas, haciendo planes, construyendo castillos en el aire, soñando y enamorándonos cada vez más, todo iba bien, hasta que de pronto, dejo de escribirme por varios días, y cuando tuve noticias de él, se disculpó diciéndome que había tenido muchas cosas que hacer y por eso no me había escrito, pero que sin embargo siempre pensaba en mi. Yo estaba algo molesta, pero el hecho de que hablara conmigo de nuevo y me dijera cosas lindas, cambió mi ánimo. Pero esta situación se volvió a repetir y los periodos de ausencia eran cada vez más largos y yo me sentía cada día más y más confundida con todo esto… la última vez que hablé con él, me dijo que tal vez no alcanzaría a juntar pronto el dinero para venirse, por lo que nuestros planes tendrían que esperar un par de meses más. Después de ese día, pasaron poco mas de dos meses y ni siquiera tuve una señal de vida de su parte, pasé días esperando una llamada… una carta… una noticia suya, pero nunca llegó, y por mi mente pasaron todo tipo de pensamientos torturantes, desde “ya no me quiere”, “le sucedió algo malo” hasta el típico “me puso el cuerno con otra”, pero un día el destino me dio la puñalada final, cuando él me escribió diciendo que me amaba pero que se había alejado porque la distancia lo hacía sufrir y siendo realistas, no podría estar conmigo. Al leer estas palabras, me sentí desgarrada, destrozada por completo, lloraba y quería gritar, sentía como iba cayendo por una espiral sin fondo, con un nudo en la garganta, sentí coraje, impotencia, desesperación y hasta angustia. Y es que en realidad lo amaba… ¡lo amaba tanto!, con todo mi ser… pero no fue suficiente… pudo más la distancia que nuestro amor, y al final, sólo recuerdos quedan en mi mente y el sabor amargo de este triste adiós…”



{enero 22, 2010}   Antología del 21 de enero…
Fue un 21 de enero de 1997 cuando comenzó esta historia… y estoy segura que todos deben tener alguna anécdota de alguna fiesta familiar memorable que se celebre cada año con motivo del cumpleaños de alguien o alguna reunión tradicional que no se muere con los años.

Aún recuerdo con claridad aquel día… yo tenía 11 años de edad y cursaba el quinto año de primaria… la maestra no fue… esa tarde no había tarea… tuve una semana complicada, me había enamorado por primera vez en aquellos días y el “amor” comenzaba a dar señales de vida… llegué a casa, mis padres estaban más arreglados que de costumbre, “vamos a ir a una fiesta”, dijeron cuando entré a dejar mi mochila… no era común ir a fiestas, entonces, cuando había una, era algo extraordinario y grandioso para mi…

Me arreglé para la ocasión aunque en realidad desconocía a dónde ibamos… de repente sonó aquel claxon con la canción de “la cucaracha”… inconfundible, era mi tío “Pipo”, aquel hombre inmenso y robusto con gran sentido del humor, en cada reunión que había donde él estuviera presente, nos tenía muertos de risa, es ese típico tío buena onda que siempre te lleva a las fiestas, que llama para saber cómo estás y que siempre te invita para todos lados…

Por fin llegamos… era un lugar maravilloso… a las orillas de la ciudad, en una casa tipo hacienda, con varias hectáreas de terreno, columpios, juegos, árboles frutales, fuentes… Descubrí con mis primos una gran cancha de fútbol rodeada de palmeras… a falta de balón jugamos con una botella de agua vacía y la llenamos de flores secas… ahí jugué con mi prima y le conté de mis anécdotas incipientes en el amor… entre columpios y jardines el día pasaba muy rápido…

En los corredores había grandes macetones llenos de flores, una fuente en medio, así como mesas repletas de familiares y comida… prepararon carnitas, birria, frijoles refritos, botanas y bebidas de todos colores y sabores… En la mesa más grande, la principal, ahí sentaron a los “invitados especiales”: las hermanas de mi abuelita que viven en los Ángeles y que habían llegado de Estados Unidos solo para ir a la fiesta, ahí contaban todos los “chismes“ de la familia…

Pero sin duda alguna, el invitado más especial, era mi tío Heliodegario, un señor ya grande que por sus años y enfermedades se encontraba en silla de ruedas, casi no hablaba porque le costaba mucho trabajo, pero siempre permanecía con buen ánimo en la fiesta hasta que todos se iban… él era el padre de mi tío Rubén, el del cumpleaños que celebramos cada año el 21 de enero.

El mariachi había llegado a las 6 de la mañana, y desde entonces no habían parado de tocar, ni lo harían… hasta después de las 12 de la noche, cuando ya no hubiera ni un alma en aquella hacienda… Aquel día bailé al ritmo de las guitarras el “son de la negra”, también me hicieron cantar más de tres canciones… los músicos lo agradecieron después de tantas horas de amenizar la fiesta… recuerdo en especial a uno de ellos, nunca supe cómo se llamaba, ni cuántos años tenía, era joven… tocaba a veces la guitarra y en otras ocasiones la trompeta… tampoco platicamos ni supe nada de su vida, nuestra comunicación era solo por miradas y señales discretas… siempre me gustó y yo siempre le gusté, pero jamás nos dijimos nada… solamente sonreíamos, nos mirábamos e interpretábamos aquellos silencios que eran llenados con el vacío de la música mexicana… eran tímidos coqueteos, fue uno de esos amores extraños y fugaces que solo ves una vez al año, en la misma fecha, en el mismo lugar… siempre estaríamos ahí y ambos lo sabíamos…

Ese día, aquel 21 de enero de 1997, está escrito a detalle en algunas páginas de mi diario, esa libreta vieja que tenía cuando era niña y que se quedó abandonada en uno de los cajones de mi cuarto, escrito con mi letra chueca y hasta con algunas faltas de ortografía…

Con el paso de los años ir a la fiesta de mi tío Rubén se volvió una costumbre, cayera en el día que cayera, fuera en días laborales o en fin de semana, siempre era el mismo día… el 21 de enero, la misma casa, la misma gente, reunida a la misma hora de siempre en la misma fecha, pero cada año la experiencia era diferente…

Pasó el tiempo… en esa tradicional celebración reí muchas veces, también lloré y conté a mis primos, a los que casi no veía, muchas de mis experiencias, primero infantiles, después amorosas, luego las escolares y en años recientes las periodísticas… canté decenas de veces y bailé muchas canciones, me desvelé, escuché secretos de familia y conocí a parientes que ni siquiera sabía que existían…

Han pasado los años y mucha gente que cada 21 de enero acudía a la fiesta, se ha ido… entre ellos mi tío “pipo”, el que nos llevaba cada año en su camioneta… falleció hace 4 años, curiosamente pocas semanas después del festejo… aquella vez, comió de más y fue a dar al hospital, tenía diabetes y aunque sabía que le hacía daño, no se limitó a probar todos los manjares que había en la mesa… se fue y con él también se perdió parte de la alegría que transmitía… a pesar de su ausencia, seguimos acudiendo los años siguientes en compañía de mis primos…

Este 21 de enero fue uno de esos días en los que recuerdo perfecto lo que estaba haciendo hace un año… y hace un año, en aquel jardín de la hacienda mientras caía la noche, me preguntaba ¿qué estaría haciendo hoy?… sabía que no estaría ahí, que me encontraría en otra ciudad, aunque desconocía las circunstancias, de lo que estaba segura sin saber exactamente porqué, es de que el 21 de enero de 2009 terminarían las fiestas y al menos para mi, era la última a la que asistiría…

Aquel día lo disfruté a cada minuto, tal vez porque sabía en el fondo que era mi última fiesta del 21 de enero… recuerdo que nos sentamos en la mesa de invitados especiales y aunque no fuimos con los hijos de mi tío “pipo”, nos llevamos a un primo de mi madre… vi a mi tía abuela, la de Estados Unidos… desde entonces no la he vuelto a ver y quien sabe si volvamos a encontrarnos… también vi a mi “mariachero” del cual me despedí como siempre, tan solo con una mirada, aunque esta vez no fuera un “hasta luego“ si no un “adiós para siempre“… canté mi última canción y me dediqué a saborear cada cosa que llevaron a la mesa, desde los taquitos de requesón hasta el pastel de nuez con almendras… Por últimmo, disfruté del tradicional espectáculo de caballos bailarines, una costumbre que al atardecer nos hacía salir a los jardines para ver a estos animales danzar con magistral encanto al son del mariachi…

Y en efecto, fue la última fiesta, no solo para mi, si no para todos… en Agosto del año pasado, mi tío abuelo Heliodegario perdió la batalla contra sus enfermedades… murió de cáncer, en Estados Unidos, él era el principal promotor del festejo de cumpleaños de su hijo, él era uno de los motivos importantes para festejar en grande con mariachi y mucha comida… este año estoy lejos… este año sé que no hubo flores, ni música, tampoco caballos, ni fiesta…

Y tal vez nunca vuelva a celebrarse como antes, pero hay algo de lo que estoy bien segura: que el 21 de enero, es y seguirá siendo una fecha importante, llena de recuerdos que permanecerán en mi memoria y en mi corazón… podrá irse la gente, puede que no haya tampoco ninguna fiesta, podré estar lejos de mi tierra y también de mi familia, pero el 21 de enero siempre será un día inolvidable en mi pasado, mi presente y mi futuro, porque “los únicos goces puros y sin mezcla de tristeza que le han sido dados sobre la tierra al hombre, son los goces de familia.” (Giuseppe Mazzini, político italiano.)



{enero 6, 2010}   Bajo una sábana…

“¡Suegra, venga rápido por favor!, ¡mi hermano está muerto!”… fueron las palabras desesperadas que escuchó por teléfono mi ama de llaves, doña Rosy, cuando su yerno le marcó a la media noche del pasado 21 de diciembre.

 Luis García Mondragón, era un hombre de tan solo 27 años; él, al igual que otras 15 mil personas, no lograron llegar al 2010 porque murieron bajo las llantas de un vehículo.

 En el Distrito Federal cada día son atropelladas alrededor de 15 personas, aunque algunos especialistas estiman que la cifra real es cuatro veces mayor.

 De acuerdo con números de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, en un año mueren arrolladas en esta ciudad cerca de 800 personas, entre peatones y ciclistas.

 Aquella noche, Luis caminaba con su hermano José sobre avenida Constituyentes, a la altura de Grupo Radio Centro, los hermanos acababan de terminar su jornada laboral como trabajadores de la construcción… pero cuando ambos se disponían a cruzar este peligroso crucero, una camioneta tipo van invadió la banqueta a exceso de velocidad y atropelló a los dos, quitándole la vida a Luis y enviando a la Cruz Roja a José con heridas profundas en la cadera y las piernas.

 Según testigos, Luis se atravesó de manera imprudente, tal vez andaba con unas copas de más, vestía un pantalón de mezclilla azul, con botas de piel natural y una camisa a cuadros, su muerte fue instantánea debido al fuerte golpe que recibió en su cabeza.

 Estadísticas del Servicio Médico Forense del DF reportan que, el año pasado, fallecieron mil 230 personas por “hechos de tránsito”. Eso significa que cada 28 horas mueren en la Ciudad de México cuatro personas por algún accidente automovilístico, sin precisar cuántos son por atropellamiento.

 De 2003 a 2007 se incrementó casi al doble el número de atropellados en el Distrito Federal al pasar de 3 mil 253 a 5 mil 506, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.

Aún así, la cantidad está por encima de otros estados como Nuevo León donde a diario atropellan a ocho personas, el Edomex que registra tres atropellamientos o Jalisco donde se reportan dos al día. A nivel nacional hay 57 incidentes diarios contra peatones, de acuerdo con cifras del INEGI.

En México, los accidentes de tránsito son la cuarta causa de muerte, pues al año casi 15 mil personas pierden la vida y más de 400 mil resultan heridas por estos hechos. Por cada 100 mil habitantes, dos están destinados a morir cada año como peatones atropellados, una cifra semejante a la de Nueva York, pero menor a la de Hong Kong, donde 3 víctimas ya tienen pactado en su destino terminar bajo las llantas de un coche.

Un atropellamiento puede desencadenar la muerte, discapacidad de por vida y un gasto de hasta un millón de pesos en operaciones, medicina, rehabilitación y recuperación del arrollado.

 La familia de estos hermanos es humilde, sin embargo tuvieron que vender sus pocas pertenencias para pagar el entierro de Luis y los 40 mil pesos de la cirugía de cadera que necesita José.

 De acuerdo con el Instituto de Geografía de la UNAM, de la cifra de lesionados en accidentes automovilísticos, un gran número quedan con una discapacidad permanente y casi el 70 por ciento de los atropellamientos, afecta a personas de 19 a 45 años de edad.

 Para prevenir tantas muertes y lesiones absurdas e innecesarias, en ocasiones sólo basta invertir cantidades menores en señalamientos…

 En México se construyen grandes vialidades para las grandes ciudades, buscando proteger a los conductores y pasajeros, lamentablemente no están diseñadas para los peatones… Quienes al final son los más vulnerables.

 Una tercera parte de este tipo de accidentes en el DF tienen lugar a menos de 50 metros de los puentes peatonales, algunos no los utilizan por considerarlos inseguros, otros por falta de cultura vial…

 La avenida Constituyentes, en el punto donde murió Luis, es uno de los tantos cruceros más peligrosos para los peatones de la Ciudad de México… y es que de acuerdo con vecinos del lugar, no es la primera vez que este tipo de accidentes ocurren justo en ese tramo de la vialidad. La falta de un puente peatonal, ha ocasionado que varias personas se jueguen la vida al cruzar esta calle.

 El 60% de los atropellamientos termina en la muerte de la víctima. El índice más alto de arrollados se registra en el centro histórico y sus alrededores.

Las delegaciones que tienen el mayor número de esos accidentes son Iztapalapa, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza, Benito Juárez, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero y Coyoacán.

Reforma, con el cruce de Hidalgo, Eje Central, Fray Servardo e Isabel la Católica son otros cruceros donde a diario muere algún transeúnte que al día siguiente aparecerá por primera y única ocasión en la portada de algún periódico de la ciudad, con un encabezado de enormes letras rojas y con una gran fotografía de la víctima en sus últimos momentos, tal cómo terminan todos los atropellados: bajo una sábana.



{noviembre 9, 2008}   El hombre “perfecto”

La semana pasada, a través del Internet, me uní a un grupo de periodistas de toda la república mexicana, fue ahí donde conocí a quien llamaré “Claudia”, una reportera de un diario del norte del país. Iniciamos nuestra conversación hablando acerca de nuestras profesiones y lo apasionante que es este oficio, después pasamos a los temas triviales y terminamos platicando acerca de los asuntos sentimentales.

Tal vez el hecho de no conocernos físicamente y el anonimato que da la red, o alomejor la desesperación que sentía esta muchacha, le hicieron contarme los tormentos por los cuales esta pasando en su relación amorosa actual, su historia me conmovió tanto que decidí contárselas a ustedes para que tengan cuidado y no les vaya a pasar lo mismo… fíjense bien a la hora de elegir a un hombre… sobre todo cuando parece ser “el hombre perfecto…” esta es la crónica de nuestra amiga:

“me hice novia de un chavo fabuloso…lo conocí porque tuve que hacerle un reportaje del premio de la juventud en el estado…imaginate me parecía lo máximo…

Duramos un año…llegamos a junio del 2006 y todo perfecto… no teníamos ningún pleito…Habíamos hecho planes de boda…y un día cualquiera me cortó… así…sin explicación… luego me entere que le gustaba otra… y también me entere que no era todo lo perfecto que me había dicho que era… el chico se planto ante mi como un ser perfecto

Y ante todos es un perfecto: es el mejor en clases, el mejor deportista, el que tiene medallas, el mejor alumno, el mejor amigo, el que mejor da consejos, el premio de la juventud en el estado, el mas guapo, el atlético, el bien hablado, el que no tomaba, no fumaba, no salía a las discos, se la pasaba trabajando… de 6 de la mañana a 12 o 2 de la mañana…todos los días…en la escuela era el más cumplido… también tiene un negocio…yo le ayude a sacar adelante el negocio durante un año mientras el avanzó en su escuela.

Ya conocía yo a toda su familia…viajamos a puerto Vallarta y a Guadalajara cuando cumplimos dos meses de novios… su familia me decía que estaban seguros que yo era parte de ellos…

Total que me corto sin explicación… COMO CREES QUE ME PUSE YO… mi familia SACADISIMA DE ONDA porque el chavo no salía de mi casa, pero creemos que ahora soy una NOVIA OBSESIVA… CREEME QUE CUANDO ME ENTERE quise escribir una nota de que el tipo del que yo había escrito no existía… que era un perfecto idiota… aquí en la ciudad… todos lo creen el joven perfecto, el joven idóneo…

Es frustrante porque cuando empezamos a salir fuimos como los mejores novios, éramos una pareja ideal, todos nos envidiaban…trabajamos juntos, hacíamos planes juntos, viajamos juntos… yo manejaba parte de sus negocios, ayudé en su casa y el en la mía…, es decir todo padrisimo…

Yo tomaba antes de andar con el… unas cervezas… tu sabes…pues el me dijo que eso no era correcto, tampoco fumar… que el no lo hacia, incluso me metía en la cabeza que a los ojos de Dios, eso no era bien visto…íbamos a la iglesia todos los domingos, ¡lo vieras rezando!…no podíamos darnos mas besos de los convenientes etc, etc…

Ya me tenia fija una hora para dormir… como trabajamos mucho, pues yo me iba a dormir temprano…

Pues un día ¿que crees?… que después que me llamo para darme las buenas noches, pero no se por qué se me ocurrió ir a buscarlo para invitarle unos tacos… y estaba con una chava… luego lo vi tomando… fumando… echando maldiciones… groserías fuertes que no pudo haber aprendido en una semana… estaba haciendo todo lo que el dijo que no hacía… pero ¿sabes que era lo peor?…que seguía yendo a mi casa…yo me quería morir… yo le cuestionaba que porqué… decía que me amaba… yo seguía creyendo

Pues así son las cosas… ahora soy una NOVIA OBSESIVA… y tengo mucho miedo

Anoche sentí mucho miedo… mi obsesión me hizo temblar… fue algo horrible…

El lunes anterior fue a mi casa… te estoy diciendo que son cuatro meses de mentiras y engaños… fue a mi casa y me dijo que me amaba pero que no quería andar conmigo, que no quería tener novia… que quería ser libre…. estar soltero, salir con amigos, que porque supuestamente nunca lo ha hecho… cuando antes me decía que no le gustaba salir, que no salía con sus amigos, que solo conmigo como su novia, etc… puras mentiras… y pues

con eso que me dijo que me amaba me movió el tapete a buscarlo… anoche fui a decirle que ya se acabó todo…pero cuando lo llamé no estaba… y entonces empecé a temblar… fue algo muy raro, comienzo a preocuparme….que mi obsesión sea una enfermedad… creelo… cuando supe que no estaba me llene de rabia porque me dijo que no saldría con nadie por un tiempo… fue horrible…y le pedí a dios que me ayudara y rece para tranquilizarme… y ¿sabes? hoy te conozco y me dices tantas cosas…estoy segura que no fue mi imaginación…

Quienes nos conocen sabe que el me engaño, que se safó de lo que prometió…de los planes que teníamos… sin ningún motivo… es cruel pero al fin real…

Hoy tengo 25 años y ¿que caso tiene esperar? imaginate que espero a un hombre en vano y no pasa nada… porque si el ya me corto pues fue porque no lo convencí… no le llene el ojo… mi ex no es un artista… pero casi… fíjate que a veces he pensado que para no aferrarme debo pensar que es un artista y que es inalcanzable… pero ni siquiera debo de darle ese calificativo porque se porto muy mal conmigo… me da mucho coraje que sea un doble cara… quisiera desenmascararlo… pero no se puede… pues ¿Cómo? lo único que he hecho es quedar yo como agresora y el como victima, porque ya todos sus conocidos saben que lo acosé, aparentemente, porque tampoco es cierto… el es el que nunca dejo de molestarme… aunque salía con otras

Yo pienso que si hubiera sido buena onda me hubiera terminado y ya, no me hubiera metido tantos choros en la cabeza…ahora tengo miedo hasta salir, porque cuando éramos novios el decía que las niñas buenas se dormían temprano, no tomaban no iban a la disco, y tengo miedo de salir que me vea y entonces ya no quiera regresar conmigo ¿te imaginas que grave estoy? imaginate que me sube al cielo como anoche que me dijo que

ME QUERIA…igual que me intento besar…yo no me deje…me dio mucho coraje ¿porque juega así?… claro pero el adoptó una actitud de digno, que yo no he tenido… como dices tú: “hay mujeres que no tienen dignidad…” y que te humillan y aun así tengo mucho miedo… por ejemplo ahora en este momento tengo miedo que él vea mi auto en el estacionamiento y entonces piense que yo no era la indicada para él porque termino de trabajar muy tarde… que no soy niña buena etc… tengo miedo que me vea en la calle y que por cualquier cosa si pensaba regresar conmigo ya no lo haga…se que son puras tonterías porque para el caso ya me terminó… y sin explicación alguna…es que no tienes idea de que tan fuerte fue nuestra relación… pero todo le valió… imaginate…ahora lo siento como un divorcio… nos veíamos todos los días, convivíamos diario y no entiendo que paso…

Lo mas curioso es que mi madre me decía que tuviera cuidado…que ese chavo no era real… porque hasta en mi casa quería mandar…. En fin… cuídate mucho, ¿sabes? es que me tengo que ir… vivo lejos de aquí…pero me encanto platicar contigo… bueno me voy… Gracias por escucharme… y espero que me escribas…”

Es increíble ver que aún pasen este tipo de cosas, que sigamos viviendo en una sociedad tan machista y excesivamente conservadora que lleven a este tipo de pensamientos.

No hay hombres ni mujeres perfectos, todos tenemos cosas buenas y malas, y siempre tendremos algún defecto que por más que tratemos no vamos a poder ocultar. Así es que tengan cuidado con este tipo de personas, y como dice Johann Kaspar Lavater: “Desconfía de la persona que lo ve todo bien, y de aquel que lo ve todo mal” pues “Ninguno nace libre de vicios; y el hombre más perfecto es aquel que sólo tiene los pequeños” Quinto Horacio Flaco



etcétera
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.